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El alma al aire

Alguien sigue mis pasos

Alguien sigue mis pasos

Me lo confesó ayer por la mañana con la sinceridad de un niño. Venía yo de comprar el pan y de buscar unos medicamentos de la farmacia.

- Cuando te marchas siento tus pasos por la escalera, luego te oigo abrir la puerta, la cierras, y yo, desde mi cama, sigo tu caminar por las calles, pensando por dónde irás, imaginando que debes de estar ya de vuelta, deseándolo… hasta que oigo la puerta de nuevo. ¡Por fin está aquí! – me digo. ¡Ya no estoy solo!

Él, que fue siempre tan fuerte, "tan duro"… se ha convertido en una criatura frágil, dependiente del amor y del cuidado de los demás. Soy su principal cuidadora. Esa es mi principal tarea. Y la hago con todo el esmero y con todo mi amor. ¡Nunca durante nuestros muchos años de matrimonio lo sentí tan cerca! ¡Nunca me demostró tanta ternura y tanto agradecimiento!

Con cualquier excusa suelo apoyar mi mano sobre su cuerpo en una muda caricia. No quiero desaprovechar ni un minuto, porque sé muy bien que llegará un día en el que al alargar mi mano en busca de la suya, solo encontraré el vacío.

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¿Ya ha prescrito el plazo? ¿Sí? ¡Entonces yo confieso!

¿Ya ha prescrito el plazo? ¿Sí? ¡Entonces yo confieso!

Digo esto porque últimamente no hay que andarse con chiquitas o a lo peor un juez un tanto puntilloso te manda a chirona.

Ayer por la tarde, mi hija y yo nos reímos de buena gana comentando una noticia publicada recientemente. Un juez ha condenado a un padre a tres meses de cárcel y quince de alejamiento por pegar con una zapatilla a su hija de dieciséis años, la cual le había contestado de forma irrespetuosa cuando éste le reprochó su mal comportamiento con el hermano menor. Como consecuencia de los golpes le causó un eritema en el brazo y un hematoma en el muslo izquierdo que sanaron en el plazo de cinco días sin necesidad de tratamiento médico La denuncia se tramitó a través de una profesora de la adolescente.

No era el hecho en sí lo que nos hacía reír. En ningún modo defiendo nada que huela a malos tratos, pero a mi hija y a mí nos hizo recordar cuando, alguna que otra vez  siendo mis hijos pequeños, quién sabe por qué se ponían a discutir y terminaban llegando a las manos. Eso era algo que yo no podía soportar, verlos pegarse. Parecían pulpos con los brazos y los pies entrelazados de modo que no había forma de meterles mano para separarlos. Entonces llegaba el momento en que yo me quitaba la zapatilla, una zapatilla de cáñamo, (tenía ya la experiencia de que usar la mano resultaba más doloroso para mí que para ellos) y les pegaba con ella en el trasero. Mis hijos abandonaban la pelea en el acto y se escabullían rápidamente de mi lado. Pronto el asunto quedaba olvidado por ambas partes.

- No nos quedó ningún trauma por ello, mamá -me comenta mi hija.

Sería seguramente porque ellos sabían muy bien que su madre los quería mucho.

En busca de la cita perdida

En busca de la cita perdida

Parece el título de una película. Pero, no. No va eso. Hace unos días, arrancando la hojita del taco, del que ya hablé recientemente, al leer la frase del día me dije: Me gusta. Y estuve dándole vueltas a la misma. Hoy quería escribir en torno a mis reflexiones sobre ella, pero como no me gusta apropiarme de lo que no me pertenece, pretendía poner el nombre del autor. He rebuscado por aquí y por allí, por todos los rincones en los que podría haberla guardado, pero ha sido inútil. Quizás haya ido a parar al contenedor de reciclaje del papel. Más o menos decía así: "La risa es el mejor antídoto para los venenos del espíritu."

Disfruto oyendo reír. Todavía recuerdo las risas de mis hijos cuando eran bebés. Yo apretaba mi cara sobre sus cuerpecitos, provocándoles cosquillas irresistibles, mientras aspiraba el delicioso aroma de su piel recién bañada. Y acuden a mi memoria las risas de los niños en la escuela, persiguiéndose durante el recreo, o escuchando una lectura divertida, o un chiste, o durante una función de marionetas, o ante un estornudo escandaloso, o tras una involuntaria y sonora ventosidad que ponía en evidencia al culpable. También puedo recordar episodios de mi niñez en los que la risa provocada por alguno de mis hermanos era causa de atragantamientos durante las comidas, y de algunos otros, propios de la edad del pavo, en los que la risa resultaba realmente incontrolable.

Siendo ya adulta, puedo recordar un momento especial. Estaba leyendo la sección de curiosidades de una revista. No sabría decir ahora de qué se trataba, pero sí que acabé llorando a lágrima viva a causa de la risa y con un gran dolor en el estómago y en la tripa como consecuencia de los espasmos musculares producidos.

Charlot, El Gordo y el Flaco, Los Hermanos Marx, Cantinflas, y un buen número de comedias me hicieron reír en el cine.

Ahora me río poco. Mas bien sonrío. Debe de ser la edad. Y esa inquietud que me corroe por dentro desde hace años. Me duele ver a mi hombre cada vez más desvalido. Últimamente, en las sobremesas familiares de los domingos, me tomo un chupito de licor. Entonces, debe de ser por la falta de costumbre, suelto alguna carcajada.

-¡Qué a gusto te ríes, mamá! -dicen mis hijos. Tendrías que hacerlo más a menudo.

Y si en vez del chupito es un sorbete de champán por Navidad, el resultado puede resultar impredecible. Todavía recuerdo la cara de asombro de mis hombres poco después de nuestro primer sorbo. Madre e hija nos transformamos en dos desconocidas para ellos. Durante un buen rato estuvimos desternillándonos de risa. Todavía no hemos averiguado por qué. Sí que sé que la cámara familiar se encargó de inmortalizar el momento para la posteridad.

La anorexia. En busca de culpables.

La anorexia. En busca de culpables.

Esta mañana he visto un vídeo en YOU TUBE que ha conseguido impactarme. Su título: Anorexia Bulimia SWEDEN. Aparece en él una joven de aspecto agraciado mirándose atentamente en el espejo de su habitación. Va repasando cada una de las partes de su cuerpo. Intenta abarcar con ambas manos su cintura, se estira la zona de sus caderas, aprieta las manos contra sus muslos, se pellizca los pómulos…Mientras, sus ojos se llenan de lágrimas que caen poco a poco por sus mejillas. Podemos ver durante unos instantes la imagen el cuerpo entero de la joven en el espejo, e inmediatamente, su imagen real aparece de espaldas a los que la contemplan. ¡Impresionante! Casi no tengo palabras para expresarlo. Es el cuerpo esquelético de una joven anoréxica. Un montón de huesos que parecen estar a punto de derrumbarse sobre el suelo.

Este vídeo se emite en Suecia para concienciar a los jóvenes sobre los efectos devastadores de esta enfermedad que padecen en España aproximadamente uno de cada cien jóvenes de entre 12 y 25 años de edad, de los que más del 90 por ciento son mujeres.

¿Cuáles pueden ser las causas de esta enfermedad? Dicen los entendidos que puede haber un componente genético que favorezca su aparición. Pero las causas son muchas y muy variadas. Podría decirse que todos somos culpables.

Ya en la escuela, desde bien pequeños, los niños se ríen o se burlan, a veces cruelmente, de los compañeros gorditos, que poco a poco van acomplejándose y perdiendo su autoestima. (¿Quién de nosotros no ha mirado con disimulo a una persona obesa, congratulándonos en nuestro interior de no ser los que estemos metidos bajo su piel? Creo que casi todos estamos obsesionados con la talla.) Después, cuando los niños llegan a la adolescencia, esa época de nuestra vida en la que nuestro cuerpo experimenta importantes cambios hormonales, y en la que tanto nos importa la opinión de los demás, muchas jóvenes caen en la locura de las dietas salvajes, sin el asesoramiento de un especialista en nutrición. Lo que importa es perder, sea como sea, disminuyendo la ingestión de los alimentos, devolviéndolos cuando no han podido evitar tener que comer…

Hay una presión enorme en la sociedad que anima a los jóvenes a estar esbeltos. Los medios de comunicación, sobre todo la tele, con sus anuncios publicitarios, los desfiles de moda, y sus series tan irreales, nos venden una imagen engañosa de que el hecho de estar delgados, el tener un cuerpo perfecto, está asociado de una forma directamente proporcional con la felicidad, el éxito laboral, las relaciones sociales y una mejor calidad de vida.

¡Cómo me gustaría que los jóvenes pudieran comprender que la verdadera belleza de una persona está en su interior! Tal vez si tuviesen la oportunidad de ser "viejos" por un corto tiempo y pudieran ver la vida como es de verdad, no esa que nos quieren vender envuelta en brillantes y coloreados papeles de celofán, serían capaces de aceptarse como son y de vivir su vida de otra manera, dando importancia a lo que de verdad lo tiene.

El respeto a las creencias de los demás

El respeto a las creencias de los demás

¡Vaya tángana la que se ha montado a propósito de unos catálogos fotográficos "de pornografía católica" de un tal J.A. Montoya, publicados en 1998 y 2003! Estos catálogos fueron subvencionados por la Junta de Extremadura, y el primero de ellos fue prologado por el mismísimo Consejero de Cultura de dicha Comunidad Autónoma, el señor Francisco Muñoz, que mire Vd. qué casualidad, se presenta en las próximas elecciones municipales como candidato del P.S.E. a la alcaldía de Badajoz. Seguro que el hombre se dijo en su día: "Para progres… yo." Y puede que hoy, a la vista de la que está cayendo piense: ¿Quién me mandaría a mí…?

El tal Montoya muestra una enorme falta de respeto hacia los creyentes católicos. A la vista de lo ocurrido con las caricaturas de Mahoma, ¿se hubiese atrevido a hacerles algo parecido a los creyentes musulmanes? Estoy segura de que no.

Después de ver lo que he visto, me pregunto si por casualidad el tal señor no habría sufrido en su niñez algún golpe en la cabeza que le hubiese podido provocar algún trastorno en las neuronas. No puedo encontrarle otra explicación al asunto. A no ser que sufriera alguna mala experiencia producida por algún representante de la Iglesia. Que también pudo ser. En cualquier caso, estoy segura de que el Buen Dios no va a tenerle en cuenta semejantes disparates.

Lo que no deja de llamarme la atención es que el asunto no haya salido a la luz precisamente hasta estos días, cuando faltan dos meses para las elecciones municipales. ¿Nadie del Partido Popular que es el que denuncia el caso, se enteró en su día, hace 9 y 4 años respectivamente, del contenido de estas publicaciones? ¿O acaso se ha esperado al momento en que la noticia puede resultar rentable? Cada día que pasa estoy más convencida de que esto de la política es un verdadero asco.

Alas para volar alto

Alas para volar alto

"Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará en el cielo." Es un pensamiento del famoso poeta indio Rabrindranath Tagore

Estas palabras encierran una gran verdad.

Cuántas veces me he quedado extasiada contemplando el ligero vuelo de los pájaros. Ver en la primavera los aleteos gozosos de las recién llegadas golondrinas, deslizándose ligeras como hábiles patinadores sobre el azul del cielo, llenando los atardeceres con sus gritos, suscita en mi alma una indefinible nostalgia y un deseo inalcanzable de compartir su vuelo. Contemplar la majestuosidad del águila en las alturas me incita a cerrar los ojos en un intento de imaginar y sentir su sensación de libertad. Cuántas veces en los ensueños de mi juventud he deseado ser pájaro, o poder sentarme sobre esa alfombra mágica de los cuentos para sobrevolar las montañas y llegar lejos, muy lejos… Ni siquiera sabía yo muy bien cual sería mi meta final.

Son distintas las causas que conducen a la paralización de nuestras alas. Yo en estos momentos, como cuidadora de una persona dependiente, podría decir que tengo mis alas sujetas, pero no siento la sensación de estar cautiva porque la red que las traba está tejida de amor. Es cierto que según avanza la enfermedad de mi marido mis horizontes materiales se estrechan, pero puedo afirmarlo, porque así lo he experimentado, que es posible encontrar otros caminos para volar.

De todas las ataduras posibles, la del oro es la más peligrosa, porque su brillo produce el efecto de adormecernos, nos engaña con sus cantos de sirena que hablan de las bondades de la seguridad, hasta conseguir que olvidemos la hermosa aventura del vuelo. Voy a haceros una confesión. De cuando en cuando tiento a la suerte comprando un número de lotería de esa que llaman Euromillones. Algunas semanas cuenta con un bote acumulado sumamente escándaloso de no sé cuántos millones de euros. Apenas tengo el papel en mis manos cuando me pregunto, casi asustada, qué podría pasarme si mi número saliese premiado. No sabría que hacer con semejante atrocidad. ¡Hasta puede que me diese un infarto de la impresión! Y entonces siento miedo de que "la suerte" pudiese cambiar demasiado nuestras vidas, de que el maldito dinero destrozara nuestro amor familiar, mi más precioso tesoro, o que endureciera nuestro corazón hasta el punto de no ver el dolor y la pobreza del mundo. Y entonces me digo: ¡Por Dios, que no me toque! O, como mucho, un pequeño pellizco que ayude a mis hijos en sus proyectos. Yo creo sinceramente que no necesito más de lo que tengo.

 

El tiempo perdido

El tiempo perdido

Mi hermana pidió a los Reyes para nosotros, entre otras cosas, un almanaque, uno de esos pequeños calendarios de los que día a día vas arrancando la hoja correspondiente. Y el taco, poco a poco, casi sin darte cuenta, va adelgazando más y más, mientras el año se consume. ¡Cada vez más rápidamente!

El almanaque me recuerda mi niñez. Pensaba que ya no existirían. Pero, sí. En la parte anterior de la hojita, de arriba hacia abajo, puedes leer el nombre del mes. Unas pequeñas cifras te indican cuántos días del año han pasado, y los que restan por pasar hasta que el año finalice. También puedes enterarte de las horas de la salida y la puesta del Sol y de la Luna. Destaca por su tamaño la fecha del día, y un poco más abajo el día de la semana. En la parte inferior te informas de los nombres de los santos del día, muchos, extraños, algunos, casi impronunciables: Policarpo, Ordoño, Primiciano, Romana, Milurga, Sireno, Pretextato, Letardo, Montano, Flaviano, Prímolo… (creo que es suficiente con la muestra)

Aproximadamente en la mitad de la hoja viene también una pequeña frase. Ésta es la correspondiente al día de ayer: "Con los retales del tiempo perdido se podrían tejer grandes túnicas" (Gregorio Marañón)

Me ha gustado. Y me ha hecho pensar. Al momento me he imaginado una de esas cubiertas o edredones de retazos que los americanos llaman Quilt, tan llenas de colorido, algunas de ellas verdaderas obras de arte.

¿Qué es para ti el tiempo perdido? Si a cada uno de nosotros nos hicieran esa pregunta, estoy completamente segura de que habría casi tantas respuestas diferentes como personas preguntadas. Yo puedo considerar como tiempo perdido algo que para ti no lo es. Así que he tratado de centrarme en "mi tiempo perdido". Y me he lamentado por todas esas horas de mi vida que pasaron sin dejar huella y que ahora me gustaría poder recuperar para llenarlas de contenido.

¿Pero de qué sirve pensar en el tiempo pasado? Sólo existe el ahora. ¿A qué puedo dedicar todas mis horas y mis minutos para que no se me quede ningún espacio de tiempo perdido? ¡Hay tantas cosas que hacer…!

Yo quiero confeccionar un cálido y hermoso edredón con pequeños retazos de amor. Considero que no hay otra forma mejor de llenar los ratos perdidos.

Sobre el amor y el odio

Sobre el amor y el odio

No me gusta escribir sobre temas relacionados con la banda terrorista ETA. Decir ETA equivale a hablar de dolor, de muerte, de chantaje, de miedo, de destrucción, de fanatismo… Hoy, sin embargo, voy a escribir sobre Iñaki De Juana Chaos, un miembro de la policía Autónoma Vasca que un día, a principios de los años 80, huyó a Francia y se convirtió en miembro activo de la organización terrorista.

Fue capturado y posteriormente juzgado y condenado por los asesinatos de 25 personas, 17 de ellas guardias civiles. Cuando De Juana Chaos quedó en libertad, siguió alardeando de sus ideas y escribió unos artículos, publicados en el periódico Gara, en los cuales se vertían amenazas contra algunos jueces y funcionarios de prisiones. Juzgado de nuevo por esta causa fue condenado a 12 años de cárcel. Él presentó un recurso contra esta condena y expresó su rechazo por medio de una prolongada huelga de hambre que está deteriorando gravemente su salud, hasta el punto de que actualmente está recibiendo alimentación forzosa por orden judicial.

No albergué ningún sentimiento de lástima por su delgadez y su aspecto demacrado, al contemplar la fotografía que, nadie sabe cómo ha salido a la luz en estos días. Como tampoco lo sentía cuando algún etarra encontraba la muerte manipulando el artefacto explosivo que iba a colocar para provocar un atentado.

- ¡Más vale que te toque a ti que a personas inocentes! – me decía a mí misma.

- ¡Nadie te obliga a no comer! - digo pensando en De Juana.

Pero no es la huelga de hambre de este terrorista lo que me ha empujado a escribir estas líneas. Ha sido un artículo del periodista Pablo Ordaz, titulado: "Dos mujeres contra el odio", publicado el pasado domingo en ELPAÍS.com, que ha conseguido emocionarme, lo que me ha llevado a "apropiarme" de parte de su contenido para compartirlo con vosotros.

José Ignacio De Juana Chaos era nieto por parte materna de un militar español que estuvo destinado en Tetuán. Hijo de un médico, él y su hermana Altamira se criaron con sus padres en una casona del pueblo de Legazpia cercana al cuartel de la Guardia Civil. Muchas tardes, De Juana jugaba al fútbol con los hijos de los guardias.

Personas que querían mucho a su madre cuentan que el 16 de enero de 1987 se cayó al suelo al recibir la noticia de que su hijo había sido detenido por pertenecer a ETA. También dicen que nunca justificó sus crímenes ni formó parte del colectivo de apoyo a los presos de esta organización. Nunca llegó a saber qué o quiénes influyeron en él para que un día abandonara su trabajo de erchaina y se fugara a Francia.

En enero de 1977, un comandante del Ejército llamado José María Herrera resultó muerto, acribillado con una metralleta por varios etarras.

Este comandante tenía un hijo, y quiso la casualidad, o el destino, que años más tarde el joven conociera a Altamira de Juana Chaos, con la que contrajo matrimonio. Era la hermana del terrorista.

Y sucedió que, durante año y medio, hasta el 27 de enero pasado, dos mujeres mayores permanecían sentadas frente a frente en el salón de una casa del barrio de Amara, en San Sebastián. Una de ellas se afanaba en dar a la otra, enferma de Alzheimer, con mucha paciencia, cucharada a cucharada un vaso de yogur. Eran consuegras. Una de ellas, era la viuda de un comandante asesinado por ETA, la otra, la madre del etarra De Juana Chaos, convicto de 25 asesinatos…

¡Vaya mi más apretado abrazo para aquellas madres, esposas, hermanas, que tengan que soportar un desgarro semejante en su corazón!

Todos los santos tienen novena

Todos los santos tienen novena

Eso decía mi madre cuando alguna vez se nos olvidaba felicitar a una persona en el día de sus santo o cumpleaños. Lo que de verdad cuenta es la intención. Mi blog se me declaró en huelga hace ya unos días. No podía entrar en mi página y por tanto me era  imposible escribir nada. La verdad es que estoy ya tan acostumbrada a ella que la he echado en falta como a una buena amiga. ¡Felicidades pues, aunque sea con retraso, a todos los que os sintáis enamorados!

¡Me apunto al apagón global!

¡Me apunto al apagón global!

 

El grupo ecologista francés Alianza por el Planeta ha lanzado la propuesta de realizar un apagón masivo de 5 minutos desde las 19:55 hasta las 20:00 horas de hoy, día 1 de Febrero, para alertar a los ciudadanos, a los medios, y sobre todo a los partidos políticos, sobre el problema del derroche energético.

El grupo ha elegido este día porque es la fecha en la que un grupo de expertos intergubernamentales presentará en París un nuevo informe de las Naciones Unidas sobre la evolución del clima.

Actualmente el cambio climático es causante de:

  • Incendios.
  • Aumento del deshielo y del nivel del mar.
  • Reducción de la capa de ozono.
  • Subida de las temperaturas.
  • Probable causa de enfrentamiento entre grupos humanos.
  • Descenso del turismo.
  • Pérdida de productividad en las cosechas.
  • Aumento de muertes por golpes de calor.
  • Extinción de especies.
  • Cambio en el comportamiento de especies animales.
  • Mayor virulencia de fenómenos naturales.
  • Pérdidas económicas.
  • Congelación tardía o deshielo precoz de ríos y lagos.
  • Sequías.
  • Reducción de la riqueza de especies vegetales.
  • Cambios en el uso del suelo o alteraciones del hábitat.
  • Cambio en las estaciones.
  • Reducción de la productividad de las aguas marinas, y por tanto, de la pesca.
  • Adelanto de la hora del fin del mundo: Los científicos nucleares que regulan el llamado 'Reloj del Juicio Final' han adelantado sus manecillas para advertir al mundo que hay un mayor riesgo de hecatombe atómica o climática, y que se acerca la que llaman "La segunda Era Nuclear"

          (Información tomada de 20Minutos.es)

Y no es cuestión de mirar hacia otro lado y decir como cuando éramos niños: "Yo no he sido" "A mí que me registren" En mayor o menor medida, todos somos culpables.

Así que yo, esta tarde, a las 19: 50, me plantaré frente al contador de mi casa dispuesta a mover la clavija que impida la entrada de la electricidad en mi hogar. En esos momentos, mi marido, en compañía de un amigo que viene fielmente a visitarlo a las seis de la tarde, estarán viendo la correspondiente película del Oeste programada por ETB2. Durante unos instantes los indios dejaran de lanzar sus gritos de guerra, se silenciarán las pistolas de los vaqueros, tal vez evitemos algún ahorcamiento…

- ¿Ahora qué pasa? – se preguntarán.

Y esperarán, un pelín impacientes, a que vuelva la luz para poder seguir las peripecias de la historia.

Cuando suba, tra poner la clavija en su posición normal, procuraré hacerme la desentendida. No pienso decir ni una palabra sobre el verdadero motivo del corte de luz.

-¡Vaya jautada! -comentaría Horacio, que no me parece especialmente sensible hacia estos temas.

¡Cinco minutos de apagón! ¡Bien poco es! Pero ojalá sirviera para que todos nos concienciásemos de este grave problema y tratásemos de hacer todo lo posible para conseguir dejar a nuestros hijos una Tierra más hermosa y habitable.

 

 

Desde mi ventana

Desde mi ventana

Estoy junto a la ventana de mi dormitorio. Hoy nos ha salido un día especialmente frío, de invierno, como debe ser. Exceptuando aquellos días de niebla continua, en los que los árboles y las hierbas del campo aparecían completamente blancos por la escarcha, lo que hemos tenido hasta ahora ha sido más bien un sucedáneo del invierno. Y eso, tampoco es bueno.

- ¡Tiene que hacer frío para que se mueran los bichos del campo! – dice la gente de edad.

Y tienen razón. El invierno es la estación que purifica la naturaleza. Morir para vivir de nuevo cuando llegue la primavera. Es el eterno ciclo de la vida.

Bien caliente, con las piernas pegadas al radiador, puedo escuchar al viento que mueve los rosales y las ramas del árbol desnudo, repleto de racimos de incontables bolitas colgantes. Y el sonar de la caperuza que protege la chimenea de la calefacción. Mi perro va y viene de un lado a otro del corral, ladra, coge la pelota entre sus dientes y me mira, esperando a que yo abra la ventana y le dedique sus momentos diarios de juego.

- ¡Hoy no, Yako! ¡Hoy no!

El día está despejado. Pueden verse a lo lejos las aspas de las torres eólicas girando, girando, como molinillos de viento en manos infantiles. A lo lejos, el Moncayo y las Peñas de Herrera muestran sus hermosas vestiduras blancas brillando al sol. El temporal pasó de largo, dejándonos fuera de su radio de acción. Casi nunca nieva aquí. Y el año que lo hace, un día o dos a lo sumo, las caras de los niños se iluminan y lo celebran como una fiesta, y yo rememoro aquellas grandes nevadas de mi pueblo, y los felices recuerdos  que la nieve me  trae de mi infancia.

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Ha muerto un hombre bueno

Ha muerto un hombre bueno

La Comunidad de los Traperos de Emaús está de luto. Y con ella, todo los que soñamos con lograr un mundo más justo y solidario.

El fundador de esta Comunidad, Henry Groués, conocido como el Abbe Pierre, acaba de fallecer en el hospital parisino de Val - de - Grace, a los 94 años de edad. Nacido en una familia acomodada, renunció a una buena parte de su herencia para ingresar en la Orden de los Capuchinos, Orden que tuvo que abandonar por problemas de salud pasados siete años. Durante la 2ª Guerra mundial ayudó a huir a Suiza a los judíos perseguidos por el régimen nazi y participó en la resistencia francesa contra la invasión alemana. Después de la guerra fue durante varios años diputado del Parlamento Francés. Arrendó en Paris una casa semiderruída que se destinó a Albergue Internacional de Jóvenes y asímismo sirvió de alojo para familias sin casa.

En cierta ocasión entró en contacto con un hombre que estaba a punto de suicidarse. Logró convencerlo para que se uniera a él en la tarea de ayudar a las personas sin casa. Sus recursos provenían en buena parte de la recogida y reciclaje de las cosas que la gente abandonaba por las calles. Éste fue el comienzo de Los traperos de Emaús. Escogió este nombre en recuerdo de la escena evangélica que narra la marcha de Jerusalén hacia Emaús de dos discípulos de Jesús que caminaban, tristes y desanimados por la muerte del Maestro. Un desconocido se une a ellos y acepta la invitación que le hacen para pasar la noche. ¿Qué fue lo que sucedió en este encuentro que hizo que aquellos hombres desesperados volvieran a Jerusalén llenos de esperanza?

El Movimiento Emaús se ha extendido por distintos países y continentes, especialmente en América Latina.

Esto dice su Manifiesto Universal: "Frente a cualquier sufrimiento humano, preocúpate, no sólo de solucionarlo en el acto, sino también de destruir sus causas."

El Abbe Pierre recibió en el año 2001, de manos del Presidente Chirac, la condecoración de Gran Oficial de la Legión de honor, uno de los más altos reconocimientos de la República Francesa.

No puedo por menos que transcribir algunas de sus frases.

"Amar quiere decir: Amigo o desconocido, estés donde estés, seas quien seas, cuando tú sufres, sufro también yo, y todas mis fuerzas se elevan, para que unidas a las tuyas podamos protegernos juntos del mal tuyo que ha llegado a ser también mi mal. Entonces mi alegría estará contigo y tu alegría conmigo, y nuestras alegrías juntas al servicio de todos."

"Porque vivir es un breve tiempo para que, si tú quieres, puedas aprender a amar."

En la portada de la web de los traperos de Emaús en España: http://www.emaus.es/ puede verse un corazón con esta leyenda: "no tires el corazón a la basura…aún puede servir."

¿Verdad que hace pensar? ¡Me encanta!

La joven salvaje

La joven salvaje

He de confesar que desde que conocí la noticia de la joven de 27 años que había aparecido en Camboya tras su desaparición en la jungla, siendo una niña de 8 años de edad, cuando se dirigía a recoger el ganado en compañía de un primo de seis años, siento un gran desasosiego. Me puede la curiosidad  -y el morbo- ¿por qué negarlo? Daría algo por conocer cómo transcurrieron esos largos años que han transformado a una niña, normal como cualquier otra de su edad, en este ser, mitad persona mitad animal, que en lugar de sentirse feliz por poder reintegrarse en la sociedad donde nació, lo que desea de verdad es volver a su peculiar modo de vida en la jungla.

Partiendo de la realidad, de que se trataba de una niña de familia humilde, lo que explica el hecho de que tuviese encomendada la tarea de cuidar el ganado a una edad tan temprana, ¿hay tantas preguntas por contestar?

¿Qué ocurrió aquella tarde en la jungla que impidió que los niños volviesen a casa?

¿Sería la presencia de algún animal salvaje? ¿O fue la presencia de algún desconocido, que puede resultar a veces tanto o más peligroso que un animal? ¿Salieron corriendo huyendo de la amenaza? ¿Se perdieron? ¿Qué fue del niño? ¿Murió devorado por una fiera? ¿O tal vez murió más tarde como resultado de alguna enfermedad o de las penalidades que hubieron de soportar? ¿Dónde se cobijaba la niña para evitar los peligros? ¿Cuántos serían sus intentos de volver y cuán grande su desencanto tras sus fracasos? ¿Cuánto tiempo duró su llanto y la nostalgia de los suyos? ¿Pasaría hambre y sed? ¿Qué estrategias de supervivencia le procuraría el raciocinio de sus pocos años? ¿Cómo se protegería de las fieras? ¿Contactaría con alguna clase de animales? ¿Sería aceptada en el grupo? ¿Cuánto tardó en olvidar todo lo relativo a su vida familiar, sus costumbres, su lenguaje…?

Al escuchar esta historia, ¿quién no recuerda a Mowgli, el protagonista del Libro de la Selva?

No hace mucho tiempo nos sorprendió la noticia de la liberación de la joven austriaca Natascha Kampusch, secuestrada durante ocho años, y nos preguntábamos sobre las posibles secuelas que pudiera acarrearle la experiencia que le tocó vivir. ¿Qué ocurrirá con esta joven camboyana? A partir de este suceso se han publicado los casos de otros niños que vivieron experiencias similares y se dice que todos los esfuerzos realizados para lograr su socialización fueron en vano.

Me pregunto si no hubiese sido una suerte para la joven camboyana que este hallazgo no se hubiese producido. Tal vez se hubiese ahorrado este nuevo dolor. Y el miedo a este mundo desconocido que ya no es el suyo.

¡Empezamos a estar hartos!

¡Empezamos a estar hartos!

Creo no equivocarme si digo que hablo en nombre de miles de personas corrientes como yo. Personas que caminamos por la vida tratando de hacerlo con dignidad, sorteando los obstáculos que ésta va poniéndonos en el camino: enfermedades, accidentes, dificultades económicas, paro, carestía de la vivienda… Muchos de nosotros no estamos afiliados a ningún partido por distintos motivos que no viene al caso enumerar. Yo sí que confesaré el mío. La comprobación de la verdad que encierra aquel viejo dicho escuchado a mis mayores: "Son los mismos perros con distintos collares"

Estos días estamos asistiendo boquiabiertos al espectáculo deplorable que nos ofrecen los partidos políticos con motivo del último atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas en el que resultaron muertos dos jóvenes ecuatorianos.

Manifestaciones divididas. (Si vas tú, yo no voy) Como los niños. Casi darían ganas de reír si el asunto no fuese tan serio. El Partido Popular echándole la culpa al Gobierno por su diálogo con ETA para buscar el fin del terrorismo, esa lacra que arrastramos desde hace 38 años. El Gobierno acusando a los populares de torpedear cualquier iniciativa de paz con el único propósito de conseguir réditos electorales.

- ¡Queremos la paz! - declaran los unos.

- ¡Queremos la paz! - pregonan los otros.

Pero ninguno cede ni un milímetro en sus posturas por miedo a perjudicar sus intereses partidistas.

¿Qué hacer? Lo expresa muy bien eneko en su viñeta de hoy en 20Minutos.es. Puede verse una pobre paloma de la Paz desgarrada y llena de remiendos arropada en su nido. Un hermoso nido formado por incontables manifestantes sin distinciones visibles de su credo político. Sólo personas unidas como una piña, pidiendo la paz.

Sobre grullas y otras aves

Sobre grullas y otras aves

Llevo un buen rato vagabundeando por los amplios caminos del Internet. He encontrado una fotografía preciosa en la página de El País digital: Las siluetas de unas grullas recortadas sobre el cielo de Berlín. Debido a la inusual benignidad del clima en este año, unas 15.000 aves han permanecido en la provincia de Brandenburgo en lugar de volar hacia España, su hábitat normal en los meses de invierno – se puede leer en el texto que acompaña la imagen.

Desde niña he observado el paso de las grullas durante el otoño y la primavera. Vuelan dibujando sobre el cielo unas enormes uves y no es difícil escuchar sus graznidos. Recuerdo que, coincidiendo con su paso, mi madre nos solía contar un cuentecillo que tenía que ver con estos animales y con tres enfermos afectados de tiña.

- ¿Qué es eso de la tiña, madre? – preguntamos la primera vez.

- Es una enfermedad que produce picor- nos dijo.

Había en un pueblo tres tiñosos. Uno tenía la tiña en la nuca, otro debajo de la barbilla y el tercero en la axila derecha. Ninguno quería dar a conocer su enfermedad. Así que el primero, miro hacia el cielo y mientras se rascaba dijo:

- ¡Grullas veo!

El segundo apretó la barbilla contra el pecho y la movió a ambos lados al tiempo que decía:

- ¡Yo, no las veo!

Y el tercer tiñoso meneaba adelante y atrás su brazo derecho, diciendo:

-¡Míralas! ¡Míralas! ¡Míralas!

Nosotros nos reíamos e imitábamos una y otra vez a los tiñosos.

Siempre he sentido curiosidad por las aves. Las gallinas de nuestro corral, especialmente las cluecas con sus preciosos pollitos. Los pavos que correteaban por las proximidades de la estación del ferrocarril. Los patos en la charca del pueblo vecino. Las picarazas que se posaban en cualquier tapia y miraban todo con curiosidad, moviendo a un lado y a otro sus cabezas. Los ruidosos grajos, cuyos graznidos resonaban en las paredes rocosas de Las Cuevas. Las pequeñas codornices que descubríamos de improviso, caminando en fila tras su madre, y que intentábamos atrapar, casi siempre con resultado negativo. Y las alondras cantando entre los trigales, las cardelinas con sus hermosos trinos, las palomas batiendo el aire con sus alas, las inquietas golondrinas…

Ahora, a partir de las noticias sobre la gripe aviar, se nos han convertido en animales sospechosos. Hoy mismo he leído la noticia de que la ciudad de Austin, en Texas (Estados Unidos) se encuentra en alerta porque han aparecido decenas de pájaros muertos y las calles del centro están cerradas al tráfico de vehículos y personas.

¿Quién no recuerda con horror la película "Los pájaros" de Alfred Hisckot? Esperemos que la realidad no supere a la ficción.

Los Hijos de Don Quijote

Los Hijos de Don Quijote

Esta mañana he leído esta noticia en la edición digital de 20minutos.es: "Los Hjos de Don Quijote logran que los franceses puedan exigir judicialmente una vivienda al Estado desde 2012"

La verdad es que el titular ha logrado interesarme. No conocía la existencia de esta asociación. Así que, siguiendo mi costumbre, me he lanzado a buscar todo lo que pudiera encontrar sobre la misma. He ido a parar a su página web: Les enfants de Don Quichotte, pero como no conozco el francés he tenido que volver a mi primera fuente.

Esta asociación fue creada por Augustin Legrand, (actor) y su hermano Jean Baptiste. Desconozco el año de su fundación y también sus fines concretos, aunque su nombre ya puede dar una idea. En fin, que casi no sé nada sobre ellos. Pero lo que sí sé, y me ha gustado mucho, es que han sido capaces de movilizar a once mil ciudadanos para exigir soluciones para las 934.000 personas sin casa y que viven en la indigencia en el país. Augustin Legrand, y otro militante, Pascal Oumakhlouf, iniciaron una huelga de hambre y pretendían que el Gobierno francés atendiera sus propuestas mientras ellos, por su cuenta, montaban 200 tiendas de campaña en el canal Saint Martin de París para albergar a personas que carecen de casa.

En concreto, piden que las estructuras de acogida existentes permanezcan abiertas las 24 horas del día (no sólo por la noche, como ocurre con la mayoría en la actualidad) y los 365 días del año, y que se ofrezcan viviendas de estancia temporal, mientras se desarrolla la vivienda social.

Mientras ellos montaban campamentos en cien ciudades, el Gobierno francés ha anunciado que aprobará un proyecto de ley que establece el derecho a reclamar una vivienda al Estado ante los tribunales.

¡Me encantan Los hijos de Don Quijote! Me hubiese gustado ser una más de ellos y luchar por su justa reivindicación. Pero… El Quijote es nuestro, una figura familiar. ¿No hay nadie que se anime a crear en España "Los otros Hijos del Quijote" para arrimar el hombro? Necesidades e injusticias no faltan en esta tierra nuestra… ¡Yo me apunto!

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Mis mejores deseos

Mis mejores deseos

¡Paz para el mundo!

¡Paz para el mundo!

Es ya más de media noche. La casa está silenciosa. No he querido irme a la cama sin expresar por escrito mi horror y mi desencanto por dos de las noticias que han llegado hasta nosotros en el día que acaba de expirar.

Sadam Hussein ha sido ejecutado en la horca.

¡NO A LA PENA DE MUERTE! Esa es mi postura. Las atrocidades cometidas por ese cruel dictador son horribles, pero no puede utilizarse el "ojo por ojo y diente por diente" so pena de ponernos a su mismo nivel. Por otro lado, pensar que pueda servir como escarmiento para otros, es una idea equivocada. En Estados Unidos, donde está vigente la pena de muerte, no parece que el miedo a morir en la silla eléctrica o por medio de una inyección haya acabado con los criminales. Las imágenes ofrecidas por los informativos, una e ellas introduciendo el nudo en el cuello de Sadam y otra con la cabeza del ahorcado asomando por la abertura de un saco causaban verdadero repelús. ¿De verdad que era necesario presentar al público esas imágenes tan crudas?

El otro asunto del día que nos ha quitado el aliento es el atentado de la organización terrorista ETA en la terminal del aeropuerto de Barajas. Después de nueve meses se acabó la tregua ¡Era demasiado bonito para durar! Estoy segura de que la mayoría de los españoles teníamos nuestros interrogantes sobre el resultado final. Pero también tenemos la seguridad de que los demócratas somos más y somos mejores que ellos. Esos pocos que quieren imponernos sus condiciones por medio de la violencia. ¡PAZ PARA ESPAÑA! ¡PAZ PARA EL MUNDO! Es mi deseo para el nuevo año.

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Día para el amor y la nostalgia

Día para el amor y la nostalgia

Horas para la ilusión

Horas para la ilusión

Al igual que en la víspera de Reyes, esta noche, víspera del sorteo de la lotería de Navidad, miles de personas en toda España mantienen viva su ilusión. ¿Qué haría si me tocara el Gordo? – se preguntan. Yo también estoy entre ellas. Este sorteo es el de más tradición en nuestro país, y desde hace meses podías encontrar participaciones en la panadería, la pescadería, la carnicería, el supermercado, la Cooperativa, el Casino. Lotería de las distintas cofradías, de la escuela de Jota, del equipo de fútbol, de la Asociación de mujeres… En fin, que tocarme, no sé si me tocará, pero ya me han rascado bien los bolsillos.

 

Mañana por la mañana enchufaré la radio para oír cantar a los niños del Colegio de San Ildefonso. Todavía guardo el recuerdo de los primeros sorteos siendo niña. Al salir de la escuela, acudíamos a la casa de una vecina que tenía un aparato de radio. Allí estaba mi madre junto a otras mujeres escuchando el sorteo, esperando que el Gordo fuera a parar a nuestras escasas participaciones de lotería en aquellos años de miseria.

- ¡!Y luego, seguí escuchándolo, un año tras otro, hasta convertirme en una persona adulta.

- Ciento veinticinco miiil once.

- Diez mil pesetaaas.

- Cinco mil veinticuaaatro.

- Diez mil pesetaaas.

- Cuarenta y ocho mil cincuenta y dos.

¡Treinta milloneees de pesetaaas! 

Murmullos en la sala de sorteos. El niño repetía de nuevo, un poco nervioso:

- ¡Cuarenta y ocho mil cincuenta y dos!

- ¡Treinta milloooneees de pesetaaas!

Y una tercera vez, entre el nerviosismo general:

- ¡Cuarenta y ocho mil cincuenta y dos!

- ¡Treinta millooones de peeeseeetaaas!

Ahora, con el paso a los euros parece que el sorteo ha perdido sonoridad, pero lo que yo digo, lo que importa es que toque, que no le haremos ascos.

¿Qué haría yo si me tocase el Gordo? La verdad es que con lo que juego podría corresponderme un buen pellizquito. Como ya se me pasó la edad de soñar en cosas extraordinarias, y mi situación familiar tampoco me las permitiría, yo gozaría con poder darles a mis hijos una buena ayuda para que pudieran sacar adelante sus planes con más tranquilidad. Tal vez me diera el gusto de algún capricho. No me olvidaría de esas personas que conozco que lo están pasando mal. Y, bien mirado, si fuera posible cambiaría el dinero por salud. ¡No hay mejor lotería!

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