Pensando en voz alta
Cuando la injusticia llama a tu puerta para golpear a un ser querido, no viene sola. Con ella llega también el deseo de venganza, que como imparable huracán, remueve hasta hacerlos vacilar, los cimientos del edificio que levantaste trabajosamente durante años sobre las bases del amor y la concordia.
08/04/2004 23:50










