Ser madre

Este poema nació para acompañar el dolor de Luisa Llagostera en la muerte de su hijo. Ella lo leyó en su programa de radio, valientemente, hasta que se le quebró la voz. Fue también un regalo para Cristina en el nacimiento de su hijo; cuando me ve, siempre me recuerda que lo conserva amorosamente en el álbum, junto a las primeras fotos del recién nacido. Hoy quiero dedicárselo a Ele, que perdió dos hijos jóvenes, y ahora recela de que la muerte ronde a su tercer y último hijo varón. Con todo mi cariño.

Ser madre es…
Sentir un día tu vientre como tierra fecunda anegada.
Descubrir con asombro que un ser nuevo te crece por dentro.
Es reír. Es cantar. Es oír sus latidos y, amorosa, decirle muy quedo:
-Hijo mío, descansa tranquilo que tu madre vigila tu sueño.
Y es soñar. Soñar para él mil locuras:
"¡Ministro ha de ser! ¡Qué digo ministro! ¡Príncipe lo menos!
¡El más guapo, el más listo, el más fuerte, el más bueno de todos los hombres!”
Es sentir desgarrar tus entrañas cuando el hijo se asoma a la vida.
Escuchar su llanto primero y gritar exhausta:
-¡Hijo! ¡Hijo de mi alma! ¡Mi gloria! ¡Mi cielo!
Es tomarlo en brazos, acercarlo a tus labios, besarlo muy suave porque tienes miedo de quebrar su cuerpo.
Es notarte henchida cuando posa su boca en tus senos.
Es velar, es sufrir, es llorar al pie de la cuna cuando no está bueno.
Es reír sus gracias. Sostener, temblando, sus pasos inciertos.
Es verlo crecer. Arroparlo, mimarlo. Contemplar arrobada su sueño.
Comprarle un juguete. Contarle cien veces el cuento que tanto le gusta.
Estrecharlo muy fuerte en tus brazos y ahuyentar sus miedos.
Sorprenderte al notar de repente que se ha vuelto un hombre.
Comprender que el amor ha salido a su encuentro.
Amarrar fuertemente tus manos que, inconscientes, se alargan para retenerlo, y decirle:
-Márchate hijo mío y vuelve cuando quieras, que yo, noche y día en casa te espero.
A veces, ser madre es ver cara a cara a la muerte que aprisiona a tu hijo en sus garras.
Presenciar impotente su lucha. Comprender, desolada, que ha salido vencido en el duelo.
Y entonces, ser madre es sentir que el dolor, como fiera rabiosa, desgarra tu pecho.
Es querer morir...¡Morir! ¡Morir! ¡Morir!
Y de pronto, apretar los puños y...¡Seguir viviendo!
Porque un hijo no se va del todo mientras que su madre lo sigue queriendo.
24/04/2004 23:42

Comentarios » Ir a formulario


Autor: Corazòn...

Buenos dìas...
Que bonito texto...no tengo la fortuna de ser madre...pero creo q es una Bendiciòn!!! Madre solo hay Una...y solo nos queda darle gracias a Dios por ese ser que dìo un pedacito de si misma para nosotros.
Muy cierto para una madre los hijos son lo ùltimo que se van. En hora buena!
Gracias por su visita...y como siempre es un placer leer su espacio.

Fecha: 25/04/2004 08:31.



Autor: _Mary_

Hola "El alma al aire":

El ser madre, implica no una doble ni triple función, considero es múltiple...

Una madre es también esposa, es trabajadora -en el hogar, industria o en una oficina-, es amiga, es compañera, es un todo... Y al ser un todo, cuando pierde uno de sus engranajes -un hijo-, no hay nada -nada- que sustituya esa irreparable pérdida...

La vida no me dió la oportunidad de ser madre, pero si fui hija muy querida y muy consentida... y al perder a mi padre y después a mi madre, hago similar comparación de lo que es perder a un hijo...

Saludos desde México.
.

Fecha: 28/04/2004 08:40.



Autor: dpd

YO NO SOY MADRE, SOY HIJO ORGULLOSO DE UNA MADRE TIERNA, TRABAJADORA, SACRIFICADA, CARIÑOSA, HIJO DE UNA MADRE QUE HA SUFRIDO MUCHO PERO QUE SIEMPRE HA LUCHADO Y LA ADMIRO PORQUE NUNCA BAJARÁ LOS BRAZOS. TE QUIERO MAMÁ.

Fecha: 18/05/2004 13:26.


Añadir un comentario




No será mostrado.






Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]