![]() |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005. 01/04/2005¡Tengo cara de suegra! 31 - 3 - 1997¡Triiing! ¡Triiing! El sonido del timbre me sobresalta. Me había sentado en mi dormitorio para dedicar un pequeño espacio de tiempo a la relajación y a la búsqueda del silencio. Es algo que me ayuda y me hace sentir bien. Pero…¡Es radical! Siempre me pasa lo mismo. Apenas han pasado unos minutos desde que me he acomodado en la silla y ya estoy dando cabezadas, como si en la más cómoda de las camas me encontrara. Me asomo a la ventana. “¿Quién es?”- digo. Es un joven rubio, delgado. Lleva un traje oscuro y un ligero maletín. Tiene todo el aspecto de ser representante. “¿Puede bajar un momento?”- me dice -. “Soy del Departamento de Estadística.” “Veamos qué sonaja nos trae”- pienso mientras bajo por la escalera. “¡Buenas tardes, señora! ¿Cómo está?” “Bien, gracias”- le contesto. “Como le he dicho, soy del Departamento de Estadística” “Ya. ¡Hola!”- saludo a mi vecina Rosa que pasa por la acera de enfrente -. Lo he desconcertado, hasta el punto de que tiene que comenzar de nuevo su discurso. “Supongo que usted será la suegra…” Me ha dejado fuera de juego. “Así que tengo cara de suegra” –pienso. Hasta ahora, las suegras eran siempre otras, no yo. “¿Tengo ya cara de suegra?” – le interrumpo simulando sentirme ofendida. “No…Bueno…. O será la tía de los que viven aquí…” Se atasca. Balbucea. Coge aire. “Bueno, lo que quiero decir es que en esta casa vive un matrimonio joven con hijos pequeños. ¿No es verdad?” “Pues…no. Aquí vive un matrimonio, pero no joven, ni con niños” “Es que…- se atraganta - me han dicho que vivían aquí” “Viven ahí. En la casa de al lado” “Perdone ¿eh? Que le haya dicho que es la suegra no quiere decir que tenga que ser usted mayor. Hay suegras muy jóvenes”- dice mirándome con gesto conciliador. “La verdad es que yo ya podría ser suegra, y casi abuela” – le digo mientras se me escapa una ruidosa carcajada. “Adiós, pues. Y a lo dicho. Perdone. Ya dice el refrán: El que tiene boca se equivoca.” Él se va a la busca y captura del matrimonio joven, y yo comienzo a subir las escaleras con una amplia sonrisa en los labios, mientras reflexiono sobre mi inesperado ascenso en la escala del parentesco. 05/04/2005El valor del momento presente Hace tiempo cayó en mis manos un librito de autoayuda. En realidad el libro intenta enseñar al lector el arte de vender. No es ésa mi profesión, pero pienso firmemente que la lectura de un libro siempre te enriquece. Así que durante un tiempo, siguiendo las instrucciones que en él se daban, leí y releí todos sus capítulos. Hoy quiero compartir unas frases del mismo que tratan de la importancia de vivir el presente.“No perderé ni un momento en lamentarme por las desgracias, las derrotas y los sufrimientos del ayer… ¿Puedo vivir de nuevo los errores del ayer y corregirlos? ¿Puedo curar las heridas del ayer? ¿Puedo volverme más joven que ayer? ¿Puedo desdecirme del mal que he hablado, anular los golpes que he asestado, el dolor que he provocado?. No, el ayer ha quedado sepultado para siempre y no pensaré más en él…¿Y qué haré entonces? Olvidándome del ayer, no pensaré tampoco en el mañana. ¿ Por qué arrojaré el ahora detrás del quizás? …¿Puedo hacer las tareas del mañana mientras me encuentro en la senda del hoy? ¿Puedo poner el oro del mañana en la bolsa del hoy? … ¿Puede la muerte que se producirá mañana proyectar hacia atrás su sombra y oscurecer el gozo de hoy? ¿Debo preocuparme de acontecimientos que quizás nunca contemple? ¿Debo atormentarme con problemas que tal vez nunca ocurran? ¡No! El mañana yace sepultado con el ayer, y no pensaré más en él. Viviré este día de mi existencia… Trataré con ternura y afecto cada hora porque no retornará jamás. No puede conservarse hoy para ser usado mañana, ¿Quién puede atrapar al viento? …Viviré este día como si fuera el último de mi existencia… Este día haré el mejor de mi vida, aprovecharé los minutos hasta su máximo. Lo saborearé y daré gracias” (El vendedor más grande del mundo) Por OG MANDINO Encierran mucha sabiduría estas palabras. ¿Quién no se ha amargado alguna vez pensando en los errores y en las desgracias del pasado? ¿Quién no ha desperdiciado el presente corriendo en pos de una quimera? El secreto está en disfrutar de los pequeños momentos de felicidad que se nos brindan cada día y en cumplir aquellas cosas que debemos hacer: Abrazar y besar a las personas queridas, ayudar o escuchar a un amigo, hacer la vida más amable a los que pasan por mi vida…”Mañana puede ser que ya no tenga nada que dar, y no habrá nada que recibir” 11/04/2005¡Ay de la tierra sin locos! ( En el 4º Centenario del Quijote)En una noche de insomnio, mientras los grillos cantaban y la luz de las estrellas entraba por mi ventana, presa de locos delirios, imaginé que soñaba. Por artes de encantamiento, brujos y ciencias extrañas, el alma del buen Quijano - aquel que vivió en La Mancha- nostálgica de aventuras, de mi cuerpo se adueñaba. Vistiendo vieja armadura y en Rocinante montada, acompañada de Sancho, para deshacer entuertos por los caminos del mundo yo soñé que me lanzaba. Y soñaba - sin soñar- en la quietud de mi casa, que cien ojos enemigos mi caminar acechaban, intentando a cada paso desbaratar mis hazañas. Miseria, soberbia, odio, ambición, guerra, ignorancia, uno a uno iban cayendo bajo el golpe de mi lanza, y todas las buenas gentes mis victorias celebraban. - Sancho, mi fiel escudero, mi compañero de andanzas, ya podemos regresar satisfechos a La Mancha. ¡Volvámonos ya, buen Sancho, que la tierra está salvada! Paso a paso, sigiloso, como llegan los que asaltan, sin tan siquiera notarlo, llegó el sueño hasta mi cama, y soñé mientras dormía con algo que me aterraba. Todas las fuerzas del mal codo a codo se juntaban; en el tribunal del mundo a Don Quijote juzgaban, y por estorbar sus planes, a cordura de por vida condenaban. Al conocer la sentencia, el caballero lloraba, y con voces descompuestas estas palabras gritaba: ¡Pobre tierra si se queda sin locos para salvarla! 17/04/2005La cuenta atrás (16 - 4 - 2005)Tal día como hoy, dentro de un mes, será mi cumpleaños. No será un cumpleaños cualquiera. En realidad, ninguno lo es, ya que el mero hecho de poder llegar, cuando todo en la vida es tan incierto, los convierte en algo digno de celebración. Cumpliré sesenta años –sesenta tacos – como dicen los jóvenes. A la impresión que produce un cambio de decenio – más éste, porque sabes a ciencia cierta que de la copa de la vida ya hace tiempo que apuraste la mitad – hay que añadir la circunstancia de mi jubilación anticipada. Cuando se acabe junio, terminará también mi vida profesional; una vida profesional de cuarenta años. Y en esta tesitura, una no puede por menos que echar la vista atrás y hacer balance. Son éstos unos días de reflexión que te permiten ir anotando en las casillas del debe y del haber, aunque seas consciente de que nada ya puedes hacer para borrar esas partidas que te pesan. Cuando yo era más joven y algún conocido llegaba a la jubilación, sentía una especie de envidia al imaginar cuántas cosas pendientes podría hacer si me encontrase en su lugar; aunque no por eso dejara de caer en la cuenta de que este aumento espectacular de tiempo libre vendría seguramente acompañado de úlceras de estómago, cefaleas, problemas de riñón o de hígado, colesteroles, y un largo etcétera de “…osis” y de “…tritis”que van apareciendo día a día, como lo hacen las setas en un lluvioso otoño. Y el tiempo pasa veloz, sin detenerse. La vida, como un tren de incierto recorrido, conduce inexorablemente a la vejez; a no ser que en el camino el viajero sufra un accidente inesperado, o que él mismo, aburrido del viaje, se arroje a la cuneta en marcha. No es ése mi caso. Y aquí estoy. Con la jubilación a la vuelta de la esquina. No era así como la había imaginado. Mis circunstancias familiares no me permitirán realizar algunas cosas que relegué para este tiempo. Pasar una temporada junto al mar, huyendo de los rigores del invierno; visitar todos esos lugares hermosos de mi país que desconozco; volverme peregrina en el camino de Santiago, un sueño que me acompaña desde mi juventud…Tengo un esposo que cada día depende más de mi amor y mis cuidados. Viviré para él. Seré esposa, madre, amiga, enfermera… Seré sus manos y sus pies. Apoyo en sus momentos de miedo y de dolor. ¡Espero tener fuerzas! Y disfrutaré, sorbo a sorbo, de los pequeños gozos que nos brinda la vida: el amor de mis seres queridos, la amistad, los libros, la música, la naturaleza… Todo aquello que se encuentra a nuestro alcance sin necesidad de recorrer grandes distancias para disfrutarlo. Basta con abrir los ojos cada mañana y mirar a tu alrededor. Y luego, al final de cada día, daré gracias. 21/04/2005Habemus Papam (Desde el amor filial)En estos tiempos que nos han tocado vivir, cuando la religión está tan devaluada, cuando lo progre es declararse agnóstico o ateo, yo quiero declarar que soy creyente. Para mí la fe es algo importante, tanto, que estoy convencida de que mi vida hubiese sido completamente distinta sin ella. Creo en Dios. En un Dios compasivo y misericordioso que ama al hombre con amor de padre y madre y que a su vez desea ser amado por éste desde un respeto total hacia su libertad. No es el Dios del temor en el que se me educó en mis primeros años. Es el Dios que prepara un banquete para el hijo que vuelve de lejos, tras haber derrochado la herencia exigida a su padre antes de emprender la marcha. Es el pastor que sale en busca de la oveja extraviada, y que, lleno de alegría, la trae de vuelta y deja abierta la puerta, sin temor a que ésta decida abandonar de nuevo el redil. Una vez hecha esta declaración de fe, que no sé si será la mejor pero es la mía, paso a hacer una reflexión sobre los días que acabamos de vivir, desde la muerte de Juan Pablo II hasta hoy, con el nuevo Papa recién nombrado. Y la verdad, tengo que reconocer que sufro un gran empacho. Y digo yo: si esto me pasa a mí que soy creyente, qué podrá decirse de los que no lo son. Han sido unos días en los que nos hemos desayunado, comido, merendado, cenado… con el monotema. En mi lugar de trabajo, y supongo que no sólo habrá pasado allí, algunos compañeros bien dotados para el chiste lo han tenido fácil. Toria, ¿te has enterado de que tenemos Papa?- me dice uno cuando me ve llegar. ¡No! No me he enterado – le contesto con chufla. ¿No es cierto que si nos pasásemos un mes entero comiendo únicamente jamón, -por poner un ejemplo - acabaríamos aborreciéndolo? Pues…ese mismo efecto me pienso que ha podido producir en muchos este evento. ¿ Debería yo callar lo que me parece mal? No lo creo. El amor que tengo a mis seres queridos no me hace estar ciega para ver sus defectos. Lo mismo pienso respecto a lo que tiene que ver con la iglesia a la que pertenezco. Somos muchos los que pensamos que hay muchas cosas que deben cambiar. "CARTA A UN OBISPO" hola obispo: no sé si estará bien empezar así, pero como no le he contado a nadie que te iba a escribir, no he podido preguntar cómo tenía que decirte. a mi maestra le digo”hola seño”, así que yo creo que a ti te parecerá bien. te he visto esta mañana, cuando entrabas en la capilla para decir misa. ¡qué gorro tan raro llevabas! ¿no se te cae? algunas veces, cuando hacemos gimnasia, la seño nos da unos cuadrados de madera para llevarlos en la cabeza, nos ponemos todos en la raya y salimos a la vez a ver quién llega antes sin que se nos caigan. se nos caen casi siempre y es muy divertido. yo sólo me pongo una gorra en el verano para ir al campo, y mi padre también, y las dejamos tiradas en el suelo, o las lanzamos para ver cuál llega más lejos. si yo tuviera que guardarte el gorro cuando te lo quitas, o el otro rojo que llevas, te los escondería y no te los daría ya. así podrías correr, o agacharte mejor, o rascarte la cabeza si te picaba. no me acuerdo bien de todo lo que has dicho porque tenía mucha hambre. lo que me ha gustado es ver lo fuerte que cantábamos y rezábamos todos juntos –en mi pueblo casi no se oye a los hombres ni a los jóvenes – y lo que más, lo que más me ha gustado, ha sido esa cometa grande. me han entrado ganas de ser cometa y volar muy alto. ¡qué bien cantas! yo sólo canto regular. a mí me gusta cantar pantaleón pantaleón que es una canción muy divertida. si otro día volvemos a comer juntos y estás cerca, la cantaremos, y te daré tortilla de patata de la que hace mi madre, que está chupi. adiós, te mando un abrazo. mavi ¿Será algo parecida a ésta, la forma en la que verá un niño a un obispo o a un cardenal o al mismo Papa ejerciendo como tales? No lo sé. Pero sí sé que somos muchos los que pensamos si no será ya llegado el momento de acabar con tanta pompa, tanta parafernalia de vestiduras y de uniformes militares propios de otros tiempos ya bien lejanos. Me cuesta trabajo imaginar al carpintero de Nazaret de esa guisa. Y digo esto a sabiendas de que serán muchos los que disientan o que incluso se escandalicen al leerlo. Me causa verdadero asombro contemplar esas multitudes enfervorizadas en la Plaza de San Pedro cuando vemos nuestras iglesias, los verdaderos lugares de encuentro de la comunidad cristiana, prácticamente semivacías. Hoy me atrevo a pedir al nuevo Pastor de la Iglesia que guíe a la barca de Pedro para volver a los orígenes, a perseguir aquella primera utopía, aquel mundo de amor que soñó para los hombres un tal Jesús hace 2000 años, y ese hermoso sueño le costó la vida. 28/04/2005Don Quijote y el niño Son incontables los actos que se están celebrando a lo largo y ancho de la geografía española con motivo del cuarto centenario del Quijote. También en nuestro colegio se están llevando a cabo estos días unas Jornadas Culturales con ese tema. Las actividades programadas son numerosas y variadas, procurando siempre que estén adaptadas a la edad de los alumnos. Son éstos unos días distintos a todos los demás. Durante ellos los alumnos de los distintos cursos de cada Ciclo se mezclan y participan en distintos talleres: música y juegos, cocina, manualidades, comics… Esta mañana, como comienzo de las Jornadas, los alumnos de primer ciclo han visto una película de dibujos animados sobre Don Quijote. Muy formales, portando cada uno su silla, se han acomodado en una gran sala. Y, con ayuda de un cañón conectado a un ordenador –lo más moderno en medios audiovisuales, recién llegado a nuestro centro- ha comenzado la proyección. Sólo han visto unos capítulos para evitar el cansancio. La pérdida del juicio de Don Quijote a causa de la lectura de libros de caballería, su primera salida, cuando es armado caballero en la venta, Don Quijote molido a palos, la vuelta a casa, la segunda salida acompañado de su escudero Sancho, la aventura de los molinos…No resulta un lenguaje fácil para ellos aunque se trate de una adaptación. Los cuerpos infantiles se remueven en los asientos. Comienzan a escucharse susurros, imperceptibles primero, aumentando el tono después. La profesora que esto escribe, lucha en la oscuridad contra la modorra que la invade. Por fin ha llegado el momento final. El caballero de la Triste Figura, postrado en su lecho, recobra la cordura, y tras despedirse de su sobrina y del ama, de Sancho, del cura y el barbero, cierra sus ojos para dormir el sueño de la muerte.De vuelta a clase, Doru llora sin consuelo. ¿Qué te pasa Doru? Nada. ¿Te han pegado? No. ¿Te duele la tripa? No. ¿Tienes ganas de hacer pis? - Y mientras, la Seño observa la entrepierna de Doru, por ver si el pantalón está mojado. No – niega de nuevo. Dime qué te pasa Doru. Es que…es que… es que se ha muerto Don Quijote. ¿Acaso puede haber un homenaje mejor? |
El alma al aire¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.
Temas
Archivos
Enlaces |