![]() |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2005. 02/03/2005Días de invierno Este invierno pasará a los anales de nuestra memoria colectiva como uno de los más fríos de las últimas décadas. Eso al menos es lo que dicen los entendidos en la materia. Comparan el invierno de este año, entre otros, con aquel ya lejano en el que falleció mi padre. Recuerdo como si hubiese sucedido ayer, la fría noche en la que tuve que salir de casa para buscar una farmacia en la que poder comprar un medicamento recetado por el médico de guardia para aliviar los sufrimientos de sus últimos días. Todavía me parece sentir el punzante dolor producido por el viento helado, clavándose como miles de finos alfileres sobre mis sienes. La nieve y el hielo de aquellos días impidieron a parte de mi familia desplazarse para acompañarnos en su entierro. Más de una vez, cuando la televisión ofrece sus programas informativos, abandono las tareas que llevo entre manos, y acudo presurosa al cuarto de estar para disfrutar de esas espectaculares imágenes invernales tomadas en distintos lugares de España. Fuentes y surtidores con sus chorros de agua convertidos en incontables estalactitas. Los leones que acompañan a la diosa Cibeles en su plaza de Madrid, con sus melenas heladas. Esos árboles misteriosos con sus ramas entretejidas de hermosos encajes blancos. Y en algún lugar del río Cuervo, del que hasta hoy nunca había oído hablar, esa espectacular catarata, esculpida en gigantescos carámbanos. E inevitablemente, me siento transportada a mi infancia, con aquellas nevadas copiosas que obligaban a mi padre a abrirse camino, pala en mano, para salir de casa. Y a mis hermanos, a transportarme sobre su espalda hasta la escuela, porque mis pobres pies, hinchados por culpa de los sabañones, no cabían en los pequeños zapatos. Y aquella roja mancha sobre la blanca alfombra en los días de matanza, cuando los hombres arrojaban a la calle los despojos del sacrificio del animal, y los astutos gorriones, saltando inquietos sobre el botín para procurarse el escaso sustento.La nostalgia me obligó un día a poner una imagen de mi pueblo en la pantalla del ordenador. Una y otra vez me descubro a mi misma contemplándola, tratando de imaginar aquellas pobres ruinas tan queridas, arropadas por el blanco y liviano edredón. 04/03/2005Los misterios del agua Una amiga me ha enviado hoy un archivo a través del correo electrónico. Me ha resultado tan curioso que quiero compartirlo con vosotros. Con un fondo musical de Alex Ubago que lleva por título “Fantasía o realidad”, se explica en él que un tal Masaru Emoto, un doctor japonés, realizó distintos experimentos con el agua, y descubrió cosas que a mí me parecen fascinantes. Colocando unas gotas de agua entre dos altavoces, sometiéndolas a distintos sonidos musicales: música clásica, música heavy metal…, o a voces: una oración, palabras de agradecimiento, insultos, la voz de Hitler… y congelándolas después, las moléculas adquirían distintas formas. Se convertían en hermosas estrellas si los sonidos eran agradables, o por el contrario presentaban feos aspectos si no lo eran. El autor del archivo recordaba después el tanto por ciento tan elevado de agua, un 70%, que constituye la materia del cuerpo humano, y que tal vez esa agua de la que estamos formados, responda en nuestro organismo de la misma manera a los estímulos positivos: amor, bondad, agradecimiento, etc, favoreciendo nuestra salud y nuestro bienestar interior, y a los negativos, produciendo efectos contrarios. Curioso ¿verdad? Desde hoy pienso tomarme muy en serio la labor de proporcionarle a mi porción de agua todo lo mejor. ¡Quiero formar toda yo una bonita estrella! Aunque sea invisible. Seguro que los efectos serán palpables.09/03/2005En el día de la mujer trabajadora Casi se me pasa el día sin poder sacar un ratito para celebrar esta fiesta. Porque… Está mal que yo lo diga, pero soy de verdad una mujer trabajadora. ¡Y mucho! Y en estos días más. Por aquello que dice el refrán de “A la fuerza ahorcan” La mujer que me ayuda en las tareas de la casa está enferma y no he podido reemplazarla. Así que al venir de la escuela no me ha quedado más remedio que reengancharme. Después he tenido que hacer unas cosas urgentes que me he traído, porque estamos en fechas próximas a la evaluación. Hablando en plata: que estamos en época de exámenes. Ya es manía esa manera de hablar con términos rimbombantes…Pero no hay forma de evitarlo. La burocracia es la burocracia. Bueno, pues como decía: ni unos minutitos de relax. Son las once y diez cuando me he dicho a mí misma que ya está bien por hoy, y que algo tendré que decir respecto a esta celebración. Lo primero de todo, mi recuerdo y mi admiración para aquellas mujeres que murieron por conseguir unas condiciones de trabajo más dignas y para las que al día de hoy siguen en la brecha abriendo caminos de justicia. Quiero manifestar mi más ferviente deseo de que llegue el día en que no haya que celebrar esta fiesta, porque esa será la señal de que las mujeres del mundo han conseguido la igualdad. Las mismas oportunidades en la política y en los negocios. A igualdad de trabajo, igualdad de sueldo. Que la mujer no sea discriminada por su condición de madre. ¡Amigas y compañeras, no esclavas! ¡No más mujeres reducidas al silencio por la fuerza! ¡No más mujeres maltratadas! ¡No más violaciones! ¡No más niñas y jóvenes sometidas a la ablación! ¡No más mujeres objeto…! Las mujeres tenemos mucho que aportar a este mundo deshumanizado. Pero todavía hay muchas cosas que tienen que cambiar para poder hacerlo. ¡Y ese día llegará! ¡Que nadie lo dude!11/03/2005En el aniversario del 11-M Hoy se cumple un año de los brutales atentados de Madrid. España entera se conmovió aquellos días ante la enorme tragedia. Puede decirse que cada uno de nosotros dejó un jirón de su vida junto a aquellos cuerpos destrozados entre los amasijos de hierro del tren. ¡Cuánto dolor! ¡Cuántas vidas truncadas por el fanatismo y la barbarie! Vaya mi recuerdo para cada uno de los que murieron. Para todos los familiares, que cada día contemplan el sitio vacío dejado por la persona amada. Para cada uno de los que lograron sobrevivir y soportan la pesada carga de aquellos recuerdos terribles. No existe en el mundo nada, nada, ninguna idea política ninguna religión, que pueda justificar el sacrificio de una sola vida humana para lograr sus fines. Y aquellos que lo hacen, pierden su condición de personas. Son sólo bestias. Sólo hay un motivo válido para que las personas entreguen su propia vida: el servicio y el amor por los demás. No son muchas las que son capaces de entregarla, pero las hay. ¡Y ellas son las que honran de verdad la raza humana! 13/03/2005Atrapados en los hilos de la gran telaraña Hace unos días, en la sección de Cartas del Semanal, leí un testimonio que me impresionó. No puedo menos que copiarlo para vosotros. Lleva por título “SOY UN ADICTO”, y dice así:"Mi nick es Creyball, tengo 38 años, un trabajo estable, un Macintosh, mujer, dos hijos y soy un adicto. Aún recuerdo el día que mi amigo MAC entró en mi hogar. Pensé que contaría con una máquina capaz de hacer más sencillas esas pequeñas rutinas como enviar un e-mail, ayudarme en el trabajo, imprimir una foto de mi familia… Hoy apenas ya sé lo que es aquello: e-mails, trabajo, familia y hobbies han sido desplazados por una mula desbocada que anula mi voluntad: ¡el P2P! Horas, días, meses, con la mula coceando en mi cabeza… Grandes depresiones cuando mis descargas se sitúan por debajo de los 5KB, paquetes y paquetes de pitillos, encerrado en mi habitación cambiando parámetros, haciendo reinstalaciones, leyendo de foros… Reconozcámoslo, el P2P no hace que controlemos nuestro ordenador, ¡Es el ordenador quien controla nuestras vidas! Y del autoengaño, ¿qué me decís? Cuando viene tu mujer y te dice: “No haces caso al niño, te pasas la vida encerrado en el ordenador”. A lo que tú respondes: “Mi vida, estoy bajando pelis para el niño”. ¡Una mierda! Estás encerrado en tu paranóico mundo de sources, chunks, servers y MD4’s. Yo he intentado dejarlo al menos en dos ocasiones, pero al final termina apareciendo esa voz en tu interior que dice: “¡Vamos, tus puertos están abiertos, eres un High ID!”, y vuelves a caer una vez más. Sirvan estas reflexiones para que otros encontréis la forma de hacer que el ordenador sea un hobby más y no algo que os aísle de un mundo con grandes cosas por descubrir que no encontraréis nunca en vuestras descargas." “CREYBALL” Impresionante, ¿verdad? No es la primera vez que oigo cosas relativas a esta moderna forma de adicción. Es cierto que el mundo del ordenador, y más concretamente Internet, es algo fantástico, en él tienes a tu alcance toda la información, la música, la imagen, la comunicación… sin más esfuerzo que unos sencillos clics sobre el diminuto ratón. El ordenador me hace disfrutar, me enriquece, me distrae, me permite evadirme por un rato de esas preocupaciones que me acompañan en el transcurrir de mis días. Pero…¡Por Dios que no dejaré que me impida cumplir con mis obligaciones familiares, ni malgastaré las energías que debo dedicar al cuidado de los míos y a demostrarles mi afecto! 15/03/2005¡Han talado los chopos! Tras los fríos de este largo y crudo invierno, hoy, por fin, hemos tenido un hermoso día. He aprovechado para dar un agradable paseo por el camino de siempre. Ese camino, recorrido tantas veces, que ya lo siento como si me perteneciera un poco. Los melocotoneros lucen en todo su esplendor. El hermoso estallido rosa sobre el verde tierno del sembrado, los ocres labrantíos, el azul luminoso de un cielo limpio de nubes... todo canta las glorias de la ya cercana primavera. Pero…¿a dónde han ido a parar los airosos chopos que flanqueaban la acequia? ¡No ha quedado ninguno! Me duele contemplar la larga hilera de muñones sangrientos. Nunca más aspiraré el penetrante perfume de sus hojas tiernas. Ni escucharé el alegre murmullo del viento entre sus ramas. Ni cantarán los pájaros sobre sus copas. Y cuando llegue el otoño, no volveremos a pisar mi perro y yo aquella alfombra crujiente y olorosa. Con toda seguridad, el hombre de la motosierra, el causante de tal desaguisado, no podrá ni siquiera imaginar mi amor por esos chopos, ni el cúmulo de dulces sensaciones que esos árboles provocaron en mí, ni mi pena por su desaparición… ¡Adiós viejos amigos!18/03/2005Las desventuras de una pobre usuaria de Telefónica Durante todo el día de ayer y una buena parte del de hoy, mi ordenador ha sufrido una parálisis inesperada. Cada vez que uno de los miembros de mi familia intentaba conectarse a internet, el correspondiente cartelito anunciador indicaba que el nombre del usuario o su contraseña eran incorrectos, y se nos negaba el acceso. De nada sirvieron los sucesivos intentos de uno de mis hijos, que es normalmente el que se encarga de solucionar los problemas que se producen en nuestro ordenador. Una y otra vez, machaconamente, el ya citado cartelito repetía su mensaje. Al llegar la noche nos dimos por vencidos y decidimos llamar al número de atención personal de Telefónica. ¿Os ha tocado realizar esa gestión alguna vez? ¿No? Pues yo os explicaré mi experiencia. Tal vez os sirva si se os presenta la ocasión.Un consejo: Os vendrá muy bien hacer un buen acopio de paciencia antes de comenzar las gestiones. Cuando marques el número, escucharás una voz enlatada que te dará la bienvenida al servicio de atención personal (¡qué ironía!), y te ofrecerá distintas alternativas según cuál sea el motivo de tu llamada: O puedes marcar el número…. para…(para lo que sea, que no viene a cuento), o debes esperar unos instantes. Esperas…, y entonces, alguien te pregunta qué deseas. Tú explicas el problema lo mejor que puedes. Él te pide todos los datos pertinentes. Hay unos momentos de silencio y a continuación te dice que te han desconectado el servicio porque tienes una cuenta de cincuenta con setenta y nueve euros sin pagar. Tú le contestas que debe de tratarse de una equivocación, y entonces él dice que te pasa con un asesor comercial. Esperas… Pero, no. No puedes hablar con ningún asesor porque están todos ocupados. Así que te invita, (por favor, eso sí) a que vuelvas a llamar dentro de un rato. Cuando pasado el rato, llamas, escuchas de nuevo la misma voz enlatada que, claro está, te ofrece las mismas opciones. Esperas…, hasta que oyes otra voz masculina que te pregunta qué deseas. Y entonces, tú, con los nervios un tanto alterados, que te producen cierto tartamudeo, vuelves a desgranar tus penas. Y…¡hale! Otra vez a decirte que debes los malditos cincuenta con setenta y nueve euros. Y como a estas alturas ya tienes preparada la cartilla del banco en la que tienes domiciliados tus recibos, dices que nones. Que tú has pagado religiosamente todas las facturas. Entonces el señor repite eso de que va a pasarte con un…¿no lo adivinas? Efectivamente, con un asesor comercial. Y entonces oyes claramente el tono indicativo de que se ha cortado la comunicación. Sientes la tentación de jurar en hebreo y de hacértelo en sus muertos, aunque los pobres no tengan culpa de nada. Y vuelta a empezar. Al fin oyes la voz de una señorita que te dice su nombre. Tú no lo entiendes bien y le pides que por favor te lo repita porque quieres tenerlo bien apuntado. Porque te has jurado a ti misma que si vuelven a cortarte la comunicación vas a cursar una reclamación en toda regla. Vuelves a contar tu problema. Y por lo que se ve, sigues debiendo cincuenta con setenta y nueve euros. Entonces tú empiezas a sentirte fuera de juego porque no te consideras una morosa y balbuceas que no puede ser. A continuación, la señorita, que parece amable y desea solucionarte el problema, te explica que esa factura corresponde al número de teléfono… Es el de la casa del pueblo en la que pasamos el verano. Al morir mi suegra, cambiamos el nombre del titular, poniéndolo a nombre de mi marido. Juro por lo más sagrado, que en su momento proporcionamos todos los datos que se nos exigieron, incluido el número de cuenta de su banco. Sin embargo, algo salió mal, y la factura fue a parar a la antigua cuenta de mi suegra, ahora cancelada, y desde allí la devolvieron sin ponerlo en nuestro conocimiento. Y yo digo: Unos abonados de Telefónica que han pagado religiosamente sus recibos desde hace treinta años, ¿no se merecían una llamada de la Compañía para solucionar el problema, en vez de tomar una medida tan drástica como la de desconectarnos del servicio? Yo le aseguré a la señorita que me atendió, (aunque ella no haya tenido la culpa de lo ocurrido), que iba a hacer pública mi protesta por lo que considero ha sido un trato inadecuado hacia nosotros. ¡Aquí está mi protesta! Y mis augurios: Llegará un día, cada vez está más cercano, en el que los sufridos usuarios del planeta se unirán para dejar oír su voz y defender sus derechos. Y entonces… Empresas todopoderosas ¡echaros a temblar! NOTA: La señorita me aconsejó que para que nos conectaran lo antes posible nos convenía hacer el ingreso de la cantidad adeudada en un banco concreto, que no tiene oficinas en el lugar donde vivimos. Así que mi hijo ha tenido que desplazarse a otra localidad para poder realizar la operación. Eso sí, todo hay que decirlo: Una vez pagada la deuda, en seguida hemos recuperado la conexión. 23/03/2005Para los momentos bajos "Dentro de mí hay una rueda que cambia constantemente de la tristeza al gozo, de los transportes de alegría a la depresión, de la felicidad a la melancolía. Al igual que las flores, los capullos de gozo de hoy se marchitarán y abatirán, y sin embargo recordaré que las flores secas de hoy llevan la semilla del pimpollo del mañana; así también la tristeza de hoy contiene la simiente del gozo de mañana"(El vendedor más grande del mundo. Og Mandino) ¿Quién no ha experimentado esos cambios repentinos? Hoy piensas que eres capaz de comerte el mundo y al día siguiente pareces un pobre niño desvalido. El gozo y la tristeza forman parte de la vida de todo ser humano. Sabio es aquel que acepta que ni el uno ni la otra pueden durar para siempre. 26/03/2005Pregonera de la Esperanza Como la flor en el almendro,como el rayo de sol en la mañana, como la brizna de hierba en el camino, como un tañido de campanas; como una risa tierna, como una carcajada, como un grito… me ha brotado en el alma la Esperanza. ¡Yo sé muy bien, Señor, que Tú estás vivo! Te he encontrado a mi puerta esta mañana hablando de otra tierra y de otros hombres: una tierra sin odios ni miserias, unos hombres sin miedo ni ignorancia. Y Tú, ¡mi Dios! ¡mi Rey! como un mendigo, mis manos y mis labios implorabas. ¡Tómame, pues, Señor! ¡Tómame toda! Que quiero ser los ojos de los ciegos, la voz de los que callan, las piernas del cansado, las manos que acarician y que sanan; dolor, con los que sufren, con los que ríen, risa, cantar, con los que cantan. Y gritaré a los vientos. Pregonera seré de la Esperanza: ¡El Señor ha vencido! ¡Cristo vive! ¡Calla, dolor! ¡Silencio, muerte! ¡Ya no tenéis la última palabra! ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN! |
El alma al aire¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.
Temas
Archivos
Enlaces |