La importancia de ser uno mismo

En estos tiempos en los que nos ha tocado vivir resulta muy difícil mantenerse fiel al lema de ser uno mismo. A diario los medios de comunicación nos bombardean con mensajes contrarios por completo al mensaje que encierra esa expresión.
Parecerse a los ídolos del mundo del deporte, de la canción, del cine, del llamado mundo rosa en general, es lo más in, como si en esa imitación estuviera encerrado el secreto de la felicidad. Vestirse y calzar como ellos, comer y beber lo que ellos comen y beben, usar los perfumes, cremas y tintes que ellos se ponen, comprarse el coche que ellos nos ofrecen, y así un largo etcétera, parece ser la meta a la que tenemos que aspirar.
He escuchado estos días en un anuncio de la tele –creo recordar que trataba sobre un teléfono - éstas o parecidas palabras: "Si no lo llevas qué van a pensar". Y esto, que para una persona adulta puede que no tenga mayor importancia porque es capaz de discernir qué quiere o qué no quiere hacer, para los niños y adolescentes, en esa edad en que resulta tan importante la integración en el grupo, el sonsonete puede introducirse con facilidad en sus tiernas cabecitas y llevarlos por los derroteros apetecidos por los agudos publicistas que tan bien nos manejan, es decir, terminar comprando dicho producto.
Personalmente diré que la influencia de la publicidad sobre mí cada vez es menor. Y cada vez me siento mejor siendo yo misma. Soy asidua lectora de un librito del que ya he hablado en alguna ocasión. Su título es "El vendedor más grande del mundo" de Og Mandino. Precisamente estos días ando leyendo el capítulo número cuatro del mismo. Copiaré algunas frases:
"Desde el comienzo del mundo nunca ha existido otro con mi mente, mi corazón, mis ojos, mis oídos, mis manos… Nadie ha podido, ni puede ni podrá caminar, moverse y pensar exactamente como yo… Soy una criatura única…Proclamaré mi singularidad ante el mundo. No haré más intentos vanos de imitar a otros. Comenzaré ahora a acentuar mis diferencias, a ocultar mis similitudes… Soy un ser único en la naturaleza. Soy una cosa rara, por lo tanto, soy de valor…"
¡Sí señor! ¡ Yo, soy yo! ¡Y a mucha honra! Y únicamente debo cambiar para mejorar como persona.
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Autor: Corazón...
Que gran reflexión. ¿Sabes? Me has recordado un libro que leí hace muchos años. "El milagro más grande del mundo", no enseña que somos únicos, que no hay en el mundo alguien igual que nosotros y por supuesto somos el milagro más grande del mundo :)
Y por qué cambiar? Solo para la mejora de nosotros mismos y para sentirnos felices :)
Un beso y abrazo muy grandes.
;o)
Fecha: 25/01/2006 07:54.
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Autor: LOS CORALES
Fecha: 22/04/2006 02:43.










