¡Estoy con la depre!

Acabo de terminar de leer La tregua, un pequeño libro de Mario Benedetti.
¡No tengo remedio! Cada vez que viajo a Zaragoza y dispongo de un poco de tiempo, entro en El Corte Inglés del Paseo de la Independencia, e irremediablemente salgo de allí con la correspondiente bolsa conteniendo en su interior 3 ó 4 libros. Eso sí. Acostumbro a comprarlos de ediciones de bolsillo que resultan más económicos.
- Mamá – suele decirme mi hija. Deberías quedarte a vivir aquí. Serías feliz.
Creo que sí. Se me van los ojos mirando tantos y tan variados libros de las más diversas materias. Me gusta tocarlos, olerlos…
El caso es que compré este libro por pura casualidad. Bueno… para decir toda la verdad he de confesar que leí en la contraportada el pequeño resumen que traía sobre el mismo. "Relata en forma de diario un breve periodo de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación…"
- Mira - me dije - éste está a punto de pasar por la misma experiencia que yo.
Y lo compré. Encontré algunos párrafos con los que me sentí totalmente identificada.
"Ese ir contando el tiempo que queda de trabajo y el de imaginar qué harás con tu tiempo libre cuando haya terminado la obligación" "El derecho a trabajar en lo que quiero" "Hay momentos en que tengo y mantengo la lujosa esperanza de que el ocio sea algo pleno, rico, la última oportunidad de encontrarme a mí mismo"
¡Ay, qué bonita suena la música! Pero… una cosa es la teoría y otra la práctica.
Tras el glorioso periodo del verano, con mis salidas al monte, mi vida relajada, mis sesiones de fotografía, mi dedicación a la lectura y a la escritura, mis páginas web… llegó la vuelta a la vida cotidiana. ¡Todos los días el mismo maldito polvo en los muebles! ¡Los mismos suelos que barrer o fregar! La compra, las comidas, la lavadora, la plancha…¡Esto no se acaba nunca! Y, sobre todo, el sufrimiento diario de ver a tu hombre desmoronándose poco a poco…
A veces no puedo más. Entonces no me queda más remedio que escapar con la imaginación. Huyo hasta la cima del monte. Y allí me estoy un largo rato. Tumbada de cara al cielo, con los ojos cerrados, la brisa moviendo mis cabellos, trayéndome los deliciosos olores de las plantas silvestres y el jadeo acompasado de la respiración de mi perro. ¡Ay, Señor! ¡Qué bien se está aquí! ¡Quedémonos!
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Autor: Luunna
Saludos
Luunna
Fecha: 29/03/2006 15:01.
Autor: Toria
Fecha: 29/03/2006 19:12.
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Autor: Corazòn...
Me alegra que hayas leído, comprado esos libros "es un pequeño gusto que te puedes dar y encima lo mereces".
Anímate amiga, ya sé que allí se lo pasa uno muy bien, perooo venga hay que volver que allí en casa se solicita tu presencia no solo por los quehaceres que bien haces, sino por que se te quiere :)
Te dejo un abrazo bien grande y mis mejores deseos de que la vida se haga llevadera.
;o)
Fecha: 03/04/2006 19:55.
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Autor: LUCIA
No te deprimas, Dios te ama de forma absoluta. Disfruta de lo que tienes y de lo que vas a tener... Date cuenta que todo lo que te ocurre es lo mejor, si lo meditas llegas a esta conclusión, incluso caerte. Da una tregua a tu corazón, 10 minutitos al día, dile a tu Padre cuánto le amas, y cuánto le agradeces todo lo que puedes hacer, fregar el suelo, lavar los platos, comprar un libro y ... leerlo. Los que no pueden son felices y aman lo que SI tienen, ¿Porqué tu y yo no lo hacemos, si tenemos mucho más que los demás? Sabemos quiénes somos y para qué estamos aquí. No lo olvides, Dios te ama de forma absoluta. La depre, ÁMALA y agradezcámosla todo lo que nos ha enseñado, todo lo que nos ha permitido experimentar, pero ya no nos es útil, ahora vamos a la felicidad de una vida llena de AMOR.
RECIBE TODO MI AMOR FRATERNO
tefilo@wanadoo.es
Fecha: 08/04/2006 16:35.
Autor: Toria
Fecha: 09/04/2006 17:36.










