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Desde el hospital![]() El miércoles por la tarde ingresó mi marido en el hospital. El neumólogo le había programado un estudio del sueño para esa noche. Seguramente necesitará un respirador para dormir porque ha disminuido considerablemente su capacidad respiratoria. En principio pensábamos que el jueves volveríamos a casa, pero tenía que tener un periodo de adaptación al aparato porque, según nos han dicho, hay enfermos que encuentran dificultad para tolerarlo. En un principio nos dijeron que tendríamos que pasar el fin de semana en "este hotel". ¡Qué lento transcurre el tiempo aquí! Cada hora se alarga, se alarga… Tenemos un compañero de habitación tremendamente nervioso. Lleva ya quince días ingresado, y cuatro días esperando la última prueba que le permitirá irse a su casa. Constantemente entra y sale de la habitación, resopla y muestra su enfado. Enciende la televisión para matar el tiempo. "Aquí hay tomate" primero, "Supervivientes" después. No veo nunca esos programas. No me gustan. Es más, y que me perdonen los que intervienen en ellos o los espectadores aficionados a los mismos, me parecen un horror y una enorme pérdida de tiempo. Me canso de estar sentada. En pie para estirar las piernas, miro a través de la ventana. Abajo se divisa un paisaje multicolor de coches aparcados frente a la entrada de Urgencias. A la izquierda, una pareja de deportistas solitarios corre sobre el césped de un campo de fútbol cercano. Detrás, la ciudad con sus altos edificios bañados por el sol de la tarde se extiende hasta la lejanía. Ya ha pasado otra noche. Hemos logrado dormir razonablemente bien. Alrededor de las siete, el hospital parece despertar. Se escucha por el pasillo la voz de las enfermeras, sus pasos apresurados, el deslizar de los carros de ruedas que portan el material sanitario. Tras la tormenta nocturna el cielo aparece despejado. Los coches aparcados brillan al sol. Unos hombres con camisetas rojas cortan el césped del campo de fútbol. Una ligera brisa hace espejear las hojas de los árboles. Estamos contentos. Mi marido ha superado con éxito las distintas sesiones con el respirador. El médico nos dice que esta tarde podemos volver a casa. ¡Hogar, dulce hogar! 12/05/2006 23:20 Comentarios » Ir a formulario
Querida Toria :-)
Me alegra de verdad saber èsta buena noticia :) No hay nada como estar en el hogar... Dulce hogar :-) Nunca he pasado una noche en la habitaciòn de un hospital, pero tan solo de pensar me deprime la idea :( Asì que, enhorabuena por ti y tu esposo. Un beso y abrazo muy grandes. ;o) Fecha: 12/05/2006 23:27.
Hola Toria...
Pasé por aquí y quiero dejarte un saludo ¿Todo bien? Espero de todo corazón así sea. Un beso y que estés bien. ;o) Fecha: 20/05/2006 07:46.
...sé lo qué es estar una y varias noches acompañando a un ser querido, qué bueno qué ya regresen a casa. Un abrazo y suete.
Fecha: 22/05/2006 05:26. |
El alma al aire¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.
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