Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro.

"Un hombre, (o una mujer, añadiría yo) para ser completo, ha de plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro." Esta es la frase que se atribuye al poeta cubano José Martí.
Yo, ya he plantado un árbol. Mejor dicho, a lo largo de los años he plantado unos cuantos árboles. Mientras ejercía mi profesión de Maestra de Primaria, en distintas ocasiones acompañé a mis alumnos que, junto a todos los demás compañeros del colegio, hasta los más chiquitines, iban a plantar pinos con motivo de la celebración anual del Día del Árbol. Yo también plantaba el mío. No los he vuelto a ver. Espero que estén ya bien crecidos. También planté un manzano en mi huerto, nacido del corazón de una manzana que introduje en una maceta. Y comí sus hermosas frutas. De la misma forma planté un limonero que siendo todavía pequeño se heló por culpa de las bajas temperaturas. Me encantaba arrancar alguna de sus hojas, estrujarla entre mis dedos y oler el perfume que desprendía. Pero el árbol del que me siento más orgullosa es uno que tengo en mi corral. Una tarde del mes de mayo, mientras iba en dirección a la ermita, llegó hasta mí el agradable olor que desprendían las flores de uno de los árboles que escoltan ambos lados del Paseo. No conocía su nombre, pero quise tener uno como aquel. Cogí varias semillas, unas bolas de tamaño pequeño, las enterré, las regué, y esperé a que el tiempo hiciese el resto. Escogí la mejor de las plantitas que habían brotado, la planté, y hoy, pasados cinco años, se ha convertido en un árbol frondoso que da sombra y cobijo a un buen número de pájaros. Estos días mi árbol se está quedando desnudo. Basta con permanecer unos momentos frente a la ventana para ver como sus hojas planean como ligeras plumas.
También he tenido un hijo. No, para decir la verdad, he tenido cuatro. Uno de ellos, prematuro. Lo perdimos al día siguiente de nacer. No lo olvido, aunque hayan transcurrido más de treinta años. Y de mis tres hijos vivos, ¿qué diré? ¡Qué va a decir su madre! Pues diré que los quiero mucho y que me siento orgullosa de ellos porque son honrados, trabajadores, cariñosos, responsables… ¡Muy buena gente!
En cuanto a eso de escribir un libro... Cualquier persona no está dotada de las cualidades necesarias para lograrlo. Y además, eso de la publicación parece estar muy, pero que muy difícil.
Siempre me gustó escribir. Parecía sentir una verdadera necesidad de emborronar cuadernos. Y ¿sabéis? Os voy a confiar un pequeño secreto. En lo más profundo de mi ser, durante años, conservé encendida una pequeña llama de esperanza. Quizás algún día sería escritora. Pero el tiempo se nos escapa como el agua entre los dedos. Estaba a punto de ingresar en la tercera edad y tenía mi sueño sin cumplir. Hace tres años, casi por casualidad, leí algo sobre los blogs. ¿Qué será esto? –me dije. Supe que había sitios webs en los que era posible colgar tus escritos, algo así como un libro virtual. Y aquí estoy. Agradezco a Blogia.com que me proporcionase el espacio para lanzar El alma al aire. Y todos vosotros que me honráis con vuestras visitas recibid mis más sinceras gracias!
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Autor: Rafael del Barco Carreras
Por los 80 comparar a Doña Pilar Martí Sánchez, esposa de Antonio de la Rosa Vázquez (abogado del Estado, secretario del Consorcio de la Zona Franca, desfalco de 10.000 entre el 75-79, hombre de confianza del Delegado de Hacienda en Barcelona, capitán de la Guerra, varias veces condecorado, y hombre del Régimen), y madre del “financiero” Javier de la Rosa Martí, con la esposa de Julián Muñoz, “de camarero a alcalde de Marbella”, Maite Zaldivar, no solo hubiera sido imposible la “traslación” en el tiempo, sino que hubiera ocurrido algo más que mis tres años de cárcel. Sin embargo hay mucho parecido, y hasta existió la “fábula ciudadana” de la rotura del matrimonio por la francesa Maria José Castañer (la Pantoja del cuento marbellí), con quien huiría de Barcelona en su yate, aunque otros cuentan en el maletero de su abogado Juan Piqué Vidal (me inclino por la primera). En este caso la de oscuro pasado no era la esposa sino la circunstancial amante. Y las dos, normal en toda pareja que el hombre “triunfa”, elevaron su capacidad económica, la social en el caso de Doña Pilar ya era “elevadísima”, con tanto dinero, mucho más del que se atribuye ahora a las de Marbella, que extraña que no se les procesara. ¡Extrañar no extrañaría nada si se estudia con detalle la Gran Corrupción barcelonesa!. Para muestra un botón. La Policía, con orden judicial, exige a los bancos que aporten las cuentas de todos los procesados, y a pesar que las del banco clave, el dirigido por su hijo Javier, Banco Garriga y Nogués, “no aparecen en sus archivos” y nunca serán entregadas, si aparecen de una caja unas libretas indistintas con Doña Pilar, (como las bolsas de basura de la Zaldivar), donde por lo bajo se ingresan 100 millones de aquellas pesetas en talones del Consorcio, ¡sin saldo, claro!, más de 1.000 millones de ahora, y la amante Castañer confiesa en el juicio (la citaron, y ¡apareció!, para declarar que nosotros “engañábamos” al huido Antonio de la Rosa), que de los coches regalados, de una tienda en el Turó Park y hasta una casa, no tiene nada porque “por necesidad” se lo había vendido todo. Pero aquellos jueces y fiscales no eran los de Marbella, ¡estudiarían otros códigos y derecho!, y ni se les ocurrió encausarlas para por lo menos restituir lo regalado… y profundizar en una verdad que “no interesaba”. Quizá el subconsciente de las marbellíes actuara bajo la impunidad histórica de las amantes y esposas de todos los “chorizos oficiales”. Pero no solo repartió entre novias y esposa, y mucho, como he contado en otros sueltos, los hijos, también respetados, poseían un buen patrimonio que tampoco interesaría, como su presencia en el desfalco. ¡Una indelicadeza el arresto en la Facultad de la hija de Roca, el “Antonio de Marbella”!, la del Roca barcelonés le ejercía de “secretaria” en el Consorcio (a la que también compró una tienda y un piso)… y así el hijo ingeniero Fernando, después del fiasco Consorcio, se incorporaría a Tierras de Almería SA, donde invertirían 50.000 mil millones en “tomateras”, más los avales (entre otras cosas para que los socialistas compraran la prensa del Movimiento) no contabilizados del Banco Garriga Nogués, impagados en las cajas de ahorro andaluzas. Y veinte años después, los directivos de esas cajas aun se tirarían por la cabeza esos impagados en la guerra de las fusiones, según la Ministra Magdalena Álvarez, entonces consejera de Economía de la Junta de Andalucía…y nadie denunció…ni menos pagó…y yo en prisión tres años...preventivo, antes de ser juzgado y condenado a esos tres años por "conocer la procedencia de los dineros de Antonio de la Rosa"...
Fecha: 08/06/2007 17:51.
Autor: Felipe
bueno no se como llegue a tu blog, pero llegue
me gusto mucho lo que escribiste sobre platar un arbol ,escribir un libro y tener un hijo.
de verdad, me subio el animo,
porque hoy en dia me e sentido medio bajoneado.
pero algun dia tambien
me gustaria escribir un libro y tener un hijo para ser feliz.
muchas grasias por lo que escribiste,
chao
te cuidas
Fecha: 24/06/2007 19:52.
Autor: popy
Fecha: 10/11/2008 22:09.
Autor: Marianela
Sería grato que existieran más personas como usted que disfrutaran de esos pequeños momentos de esta vida tan agitada, que a veces el estar tan apresurados nos hace pasarlos por alto.
Mi única intención era expresarle lo que había causado en mi.
Desde ya le deseo poder cumplir con todos sus objetivos y seguir creyendo que en este mundo hay cosas mucho más hermosas de lo que nosotros creemos.
Le dejo un saludo.
Atte: Marianela
Fecha: 13/06/2009 01:21.
Autor: JC
Fecha: 10/09/2009 06:43.
Autor: ERRE
pero no me detuve a comentar para decir que hice y que no, sino que pienso acerca de la frase.
y lo que creo es que estas cosas son una demostracion del intento del hombre por derrotar al olvido. son tres cosas que dejan tu huella mas alla de tu vida. Un hijo, si bien es vida misma, forma parte de tus logros como ser vivo, un arbol es, al lado de un hombre, un ser eterno, y un libro puede que aprese tus pensamientos y tu nombre por mucho mas tiempo del que lo puede apresar tu mente. e incluso, hacer que tus pensamientos se conviertan en vitales para la formación de alguna personalidad agena o cercana. estaría parte de tu manera de ver la vida, en los ojos y la mente de otro. que incluso tal vez, haya nacido despues de tu muerte.
Fecha: 24/09/2009 20:42.
Autor: Elisa
Tengo esas tres cosas pendientes aún, pero quiero conseguirlas. Un beso.
Fecha: 27/11/2009 18:59.
Autor: Alejandro
Fecha: 26/01/2010 15:22.
Autor: MAQUIAVELO
Fecha: 28/01/2010 18:40.
Autor: Jazztkrs
Fecha: 04/02/2010 01:59.
Autor: yamil
Fecha: 11/02/2010 14:46.
Autor: guillermo vargas
creo que la frase es más antigua QUE marti.
Fecha: 18/03/2010 21:26.
Autor: PATRICIA
Fecha: 24/04/2010 10:01.
Autor: Jesus
eso de Plantar un arbol, tener un hijo y escribir un libro, creo que es mas bien una metafora, pero bueno cada quien lo ve como es. Ahhh y si puedes escribir un libro, animo y buscale
Fecha: 04/08/2010 21:35.
Autor: trumo
Es el comentario de la persona identificada como "erre". Me parece un comentario magnífico y sorprendente para una persona de su edad. Profundo y conciso.
No sé, supongo que dependiendo de la persona y del momento en el que esté, habrá comentarios que le "lleguen" más o menos.
A mí este me ha marcad en especial.
Mis agradecimientos a este autor, al autor del artículo y a todos los participantes
Fecha: 04/09/2010 15:56.
Autor: Pascu Pascual Alberola
Asi que me quedaria el libro y el hijo...
Interesante. Un Saludo!
Fecha: 28/10/2010 21:57.
Autor: Carlos
Fecha: 04/04/2011 03:28.
Autor: Kenshin
Por mi parte no tengo blog, por lo general mis ideas y escrituras mas profundas son develadas a un grupo muy pequeño y selecto de personas, pero en el ultimo tiempo he comenzado a hacerlas un poco mas publicas.
Respecto del tema, creo que la reflexión mas profunda que le pude sacar a la frase seria el querer tascender con el correr del tiempo, ya que a la hora de nuestra desaparición física estas cosas de alguna manera trascenderán a través del tiempo dejando una huella, un pequeño legajo de quienes fuimos, y de nuestra obra. A pesar de que un hijo es vida misma fue fruto de nuestras acciones, y uno, si no el mas, de nuestros mas preciados frutos.
Vale aclarar que solo tengo 18 años, y no hice ninguna de las tres cosas, pero tengo planeado empezar con el árbol próximamente, cuidarlo, verlo crecer, y sentirme orgulloso de él.
Nuevamente te agradezco las líneas, sin mas. Te dese éxitos.
Fecha: 04/05/2011 08:18.
Autor: clauss
Fecha: 07/05/2011 01:26.
Autor: Daniel
Fecha: 27/05/2011 17:47.
Autor: Jose Armando
Fecha: 24/06/2011 23:12.
Autor: Toria
Fecha: 26/06/2011 10:24.
Autor: diana
este tema esta super bueno , Saludos
Fecha: 13/09/2011 16:43.
Autor: Abraham Del Razo
Fecha: 21/09/2011 20:20.
Autor: sebastian
Todavía soy joven con mis 23 años, pero ojala algún día anhele poder cumplir estas 3 cosas.
Dejar una enseñanza de vida a mis hijos el día que los tenga, compartir el zumbido del viento en la hojas de un árbol que pudiera plantar y compartir una lectura, escrita por mi, con mis hijos y/o nietos.
Dejo un gran saludo para todos.
Sebastian.
Fecha: 30/09/2011 03:28.








