¡Sí que es un problema!

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Me refiero a la flatulencia.

Hoy he leído una noticia curiosa: "Una mujer con flatulencias provoca el aterrizaje forzoso de un avión." La susodicha, que padece flatulencia crónica, viajaba en un avión de American Airline, y tuvo la ocurrente idea de encender unas cerillas para disimular el hedor. El olor a fósforo desprendido provocó la alarma entre los pasajeros, por lo que el piloto decidió un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Nashville.

Puedo imaginarme a la pobre mujer. ¿Quién no ha sufrido alguna vez con las dichosas flatulencias? ¡A que sí! Si el trance te sobreviene mientras estás en pie y en un lugar espacioso, procuras disimuladamente cambiar de sitio para que "el cuerpo del delito" se expanda y el asunto quede en el anonimato. Y entonces tú puedes respirar tranquila y decirte por lo bajini: "A mí que me registren." Pero si te ocurre cuando estás sentada cerca de otras personas, resulta más difícil de solucionar. En este caso no queda más remedio que apretar firmemente tus posaderas contra el asiento para evitar el escape. ¡Y no siempre se consigue!

Cuando esto le pasa a un niño o una niña, la cosa no tiene mayor importancia. Recuerdo que cuando ejercía como maestra la situación se presentaba con relativa frecuencia. Pero ya sabemos cómo son los niños. Todo se reducía a muchas risas, a dedos apretándose las narices y al rubor tiñendo la cara del "culpable." Nada más. Sin embargo el mundo de los adultos es mucho más complicado.

Continuando con la noticia. Hubo que desalojar el avión. Los 99 pasajeros, la tripulación y los equipajes. En la inspección llevada a cabo por la policía con ayuda de los perros se descubrieron los restos de las cerillas. Y la mujer… "cantó." El avión prosiguió su viaje con todos los pasajeros, a excepción de la causante de la falsa emergencia que fue dejada en tierra, y a la que se le prohibirá viajar en aviones de esa compañía "durante mucho tiempo."

Lo tengo bien claro. Si por casualidad algún día viajo en avión, ya me cuidaré yo de encender cerillas ni de hacer algo parecido en el caso de que se me presentara una urgencia flatulenta. (Ni aunque hubiese comido judías.) ¡Que se apañen mis vecinos de asiento! Como mucho les proporcionaría unas pinzas de tender la ropa…

07/12/2006 21:59

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