Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
MANDAMIENTOS GARFIELD PARA UNA VIDA FELIZ

Coma solamente lo necesario para sentirse bien…
Duerma siempre que tenga sueño…
Abrace mucho, bese más y ría, ya que la vida es alegría…
¡Pida! Siempre habrá alguien que le dará lo que está precisando…
Olvídese de lo que ya pasó. Quien vive del pasado es un museo con patas.
¡¡¡Pare de preocuparse!!!
Perdónese por sus burradas y Fracasos.
Siempre rece para agradecer. Vd. ya recibió más que lo suficiente para crecer y ser feliz.
No pierda el tiempo en discusiones inútiles. En vez de gritar cante una canción, tome un baño frío, dé una vuelta en bicicleta por el parque, o asista al cine con un buen cucurucho de maíz inflado.
Desista de meterse en la vida de los otros.
Adopte la filosofía del CABALLO DEL DESFILE 16 DE Septiembre: "Cagando, andando y siendo aplaudido"
Cuide de sí mismo como si estuviera cuidando a su mejor amigo.
Exprese su individualidad…
Cambie algo de sí mismo todos los días. Hable con alguien y escriba a aquellas personas sde las que hace tiempo que no sabe nada.
Haga lo que siempre quiso hacer y no lo hizo por vergüenza…
Cometa nuevos errores.
Simplifique su vida.
Vagabundee, a veces es bueno perder tiempo.
CREA EN EL AMOR.
Los grandes amigos no se pierden en pequeñas disputas; si se pierden es porque no eran amigos, y mucho menos grandes. En caso de duda siga el olfato que le indique su propia nariz.
Sepa que muchas veces la felicidad de aquel que está a su lado depende de su felicidad.
¡¡¡SEA SIEMPRE MUY FELIZ!!!
(Lástima no poder compartir con vosotros las viñetas que acompañan este texto)
Espero que lo disfrutéis.
¡Estoy malita!

¡Malditos microbios! Después de pasar la consiguiente revisión ginecológica anual ( de la que tuve que alegrarme porque obtuve en ella resultados normales) pasados unos pocos días empecé a notar molestias en las partes bajeras. ¡Ay, Dios mío! Me puse a temblar. La experiencia me ha enseñado que el problema empieza muy fácil, pero acabar con él ya es otro cantar. Reconozco que siempre tardo en poner manos a la obra, esperando que todo se cure de forma natural. ¡Ya se pasará! – me digo con un ingenuo optimismo. ¡Pero no!
Si me salió todo bien en ginecología será cosa de empezar por el urólogo –pensé.
Y empieza el martirio. Pido hora de consulta, que aún con un poco de suerte, me la darán dentro de unos días. Y mientras, el enemigo va actuando. Por fin llega el momento tan deseado. Y te esfuerzas en contarle al urólogo lo mejor que sabes todos los síntomas. Esto parece problema ginecológico, te contesta. Y te receta unos sobres para lavados y te manda hacer un análisis de orina. Entre tanto nos hemos metido en las fiestas de la Semana Santa que todo lo trastocan. Así que no queda más remedio que esperar. Tengo que acudir dos veces a urgencias para aliviar los malditos escozores. Parezco una abuelita arrebujada en la manta eléctrica, medio derrumbada en el sofá. Por fin el martes puedo entregar el tarrito de la orina, y a esperar al viernes para conocer los resultados. Me ha salido infección. Ahora me mandan hacer un cultivo de orina y tengo que acudir a la clínica para que me hagan una…una cistología, o algo así.
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Que esto no me huele nada bien! Llego un poco nerviosa. Menos mal que no tengo que esperar. Te mandan desnudarte y envolverte en una bata verde, con unas bolsas de plástico verde en los pies. La enfermera te acompaña a través de unos largos pasillos hasta lo que parece ser un quirófano. ¡Plof! ¡Plof! – me late el corazón. Te invitan a sentarte en un sillón ginecológico y empiezas a sentir como la sonda se introduce hasta tu vejiga dejando un rastro ardiente. ¡Socorro! ¡Socorro! Siento ganas de chillar a grito pelado. ¡Ya está! El médico dice que la prueba ha salido normal. Salgo con paso vacilante, recordando los partos de mis hijos.
Y aquí estoy hoy, esperando el resultado del cultivo de orina. Si las sospechas del urólogo se confirman, el calvario continuará…








