Los Hijos de Don Quijote

Esta mañana he leído esta noticia en la edición digital de 20minutos.es: "Los Hjos de Don Quijote logran que los franceses puedan exigir judicialmente una vivienda al Estado desde 2012"
La verdad es que el titular ha logrado interesarme. No conocía la existencia de esta asociación. Así que, siguiendo mi costumbre, me he lanzado a buscar todo lo que pudiera encontrar sobre la misma. He ido a parar a su página web: Les enfants de Don Quichotte, pero como no conozco el francés he tenido que volver a mi primera fuente.
Esta asociación fue creada por Augustin Legrand, (actor) y su hermano Jean Baptiste. Desconozco el año de su fundación y también sus fines concretos, aunque su nombre ya puede dar una idea. En fin, que casi no sé nada sobre ellos. Pero lo que sí sé, y me ha gustado mucho, es que han sido capaces de movilizar a once mil ciudadanos para exigir soluciones para las 934.000 personas sin casa y que viven en la indigencia en el país. Augustin Legrand, y otro militante, Pascal Oumakhlouf, iniciaron una huelga de hambre y pretendían que el Gobierno francés atendiera sus propuestas mientras ellos, por su cuenta, montaban 200 tiendas de campaña en el canal Saint Martin de París para albergar a personas que carecen de casa.
En concreto, piden que las estructuras de acogida existentes permanezcan abiertas las 24 horas del día (no sólo por la noche, como ocurre con la mayoría en la actualidad) y los 365 días del año, y que se ofrezcan viviendas de estancia temporal, mientras se desarrolla la vivienda social.
Mientras ellos montaban campamentos en cien ciudades, el Gobierno francés ha anunciado que aprobará un proyecto de ley que establece el derecho a reclamar una vivienda al Estado ante los tribunales.
¡Me encantan Los hijos de Don Quijote! Me hubiese gustado ser una más de ellos y luchar por su justa reivindicación. Pero… El Quijote es nuestro, una figura familiar. ¿No hay nadie que se anime a crear en España "Los otros Hijos del Quijote" para arrimar el hombro? Necesidades e injusticias no faltan en esta tierra nuestra… ¡Yo me apunto!
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