Sobre grullas y otras aves

Llevo un buen rato vagabundeando por los amplios caminos del Internet. He encontrado una fotografía preciosa en la página de El País digital: Las siluetas de unas grullas recortadas sobre el cielo de Berlín. Debido a la inusual benignidad del clima en este año, unas 15.000 aves han permanecido en la provincia de Brandenburgo en lugar de volar hacia España, su hábitat normal en los meses de invierno – se puede leer en el texto que acompaña la imagen.
Desde niña he observado el paso de las grullas durante el otoño y la primavera. Vuelan dibujando sobre el cielo unas enormes uves y no es difícil escuchar sus graznidos. Recuerdo que, coincidiendo con su paso, mi madre nos solía contar un cuentecillo que tenía que ver con estos animales y con tres enfermos afectados de tiña.
- ¿Qué es eso de la tiña, madre? – preguntamos la primera vez.
- Es una enfermedad que produce picor- nos dijo.
Había en un pueblo tres tiñosos. Uno tenía la tiña en la nuca, otro debajo de la barbilla y el tercero en la axila derecha. Ninguno quería dar a conocer su enfermedad. Así que el primero, miro hacia el cielo y mientras se rascaba dijo:
- ¡Grullas veo!
El segundo apretó la barbilla contra el pecho y la movió a ambos lados al tiempo que decía:
- ¡Yo, no las veo!
Y el tercer tiñoso meneaba adelante y atrás su brazo derecho, diciendo:
-¡Míralas! ¡Míralas! ¡Míralas!
Nosotros nos reíamos e imitábamos una y otra vez a los tiñosos.
Siempre he sentido curiosidad por las aves. Las gallinas de nuestro corral, especialmente las cluecas con sus preciosos pollitos. Los pavos que correteaban por las proximidades de la estación del ferrocarril. Los patos en la charca del pueblo vecino. Las picarazas que se posaban en cualquier tapia y miraban todo con curiosidad, moviendo a un lado y a otro sus cabezas. Los ruidosos grajos, cuyos graznidos resonaban en las paredes rocosas de Las Cuevas. Las pequeñas codornices que descubríamos de improviso, caminando en fila tras su madre, y que intentábamos atrapar, casi siempre con resultado negativo. Y las alondras cantando entre los trigales, las cardelinas con sus hermosos trinos, las palomas batiendo el aire con sus alas, las inquietas golondrinas…
Ahora, a partir de las noticias sobre la gripe aviar, se nos han convertido en animales sospechosos. Hoy mismo he leído la noticia de que la ciudad de Austin, en Texas (Estados Unidos) se encuentra en alerta porque han aparecido decenas de pájaros muertos y las calles del centro están cerradas al tráfico de vehículos y personas.
¿Quién no recuerda con horror la película "Los pájaros" de Alfred Hisckot? Esperemos que la realidad no supere a la ficción.
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Autor: Duilio
Tengo un blog inscrito como:
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Acepto votos para cada una de estas categorías así como para "mejor blog", a cambio de votos en otras categorías (incluso en las mismas, ¿por qué no?)
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mi blog es http://www.otrotiempo.com
también intercambio barajitas de pokemón y fotos en pelotas (esta última sólo para chicas)
Fecha: 09/01/2007 15:04.
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Autor: Corazón...
Tanto tiempo sin pasar por tu rincón. Hoy me he encontrado con post sumamente interesantes, sin faltar tus buenos deseos para todo el mundo :)
Esperemos en Dios que todo lo que se argumenta sobre esas aves quedé solo en eso.
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Toria aprovecho para dejarte un abrazo gigante repleto de todos mis buenos deseos para hoy, mañana y siempre. Que la dicha, prosperida, salud, armonía, felicidad, amor y paz, inunden tu hogar y el de todos tus seres queridos.
Con cariño,
MaríAn...
;o)
Fecha: 10/01/2007 07:10.










