¡Y que todo el mundo se contagie!

Dando mi cotidiano repaso a las noticias del día en 20minutos.com, he leído una, francamente curiosa. Allá por el año 1994, - y se cita como fuente al periódico inglés The Guardian - un grupo de científicos norteamericanos contó con un presupuesto de 7,5 millones de dólares para tratar de conseguir una bomba muy especial: "La bomba gay."
Pretendían que dicha bomba desprendiera un gas afrodisíaco, con la finalidad de que el enemigo estuviese más pendiente de los atributos físicos de los componentes del ejército atacante que de la amenaza que éstos suponían.
No he podido por menos que reírme bien a gusto. ¿Os imagináis? Miles de hombres abandonando las armas para hacer bueno el dicho aquel de los años 60: "Haz el amor y no la guerra." Espero que el efecto fuese temporal porque si no, ya me diréis vosotros el plan que se les presentaba a las esposas y a las novias de los afectados una vez acabada la guerra.
¡Qué no discurrirán los científicos! ¡Y las cosas que no sabremos!
Voy a escribir una frase que me ha gustado mucho: "Organizad la epidemia del bien y que todo el mundo se contagie." Pertenece a Raoul Follereau, nacido en 1903 en Nevers (Francia) cuya muerte tuvo lugar en París en 1977. Fue un escritor y poeta célebre y su nombre ha quedado vinculado para siempre a la lucha contra la lepra, la pobreza y la marginación.
A ver si esos científicos se exprimen las neuronas para conseguirlo. Pero… me temo que no estén mucho por la labor. Así que, ¡hagámoslo entre todos! Construyamos una hermosa cadena de amor. Encendamos cada uno una pequeña vela, cuya luz vaya pasando de mano en mano hasta que el amor llene y caliente el mundo.
¿Es sólo una utopía? Quizás. Pero es algo tan hermoso que merece la pena luchar por ello.
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Autor: Corazón...
Hoy me he contagiado, GRACIAS. Aquí se respira; paz, amor, amistad y, buena vibra :)
Enhorabuena. Un abrazo y beso enorme desde México hasta España.
;o)
Fecha: 19/06/2007 06:48.








