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Un poco de luz![]() ¿Quién no ha tenido alguna vez la experiencia de sufrir un apagón eléctrico en plena noche? La verdad es que produce una sensación muy especial. Todavía recuerdo aquellos frecuentes y largos apagones de mi infancia en los que la negra oscuridad nos causaba tanto miedo. Sentados alrededor del hogar, contemplábamos como las oscilantes llamas proyectaban sombras inquietantes sobre las paredes de la cocina. Encender el candil o una vela, nos producía un pequeño alivio, aunque la casa y todos los objetos familiares seguían resultando fantasmagóricos y extraños. Más de una vez terminábamos acostándonos a una hora más temprana que la habitual cansados de esperar la deseada luz que no llegaba. Ahora, salvo en algunas excepciones, como en el reciente caso ocurrido en Barcelona, los apagones son cortos. Sin embargo, la inesperada oscuridad te produce desconcierto, y tu casa, que conoces tan bien, hasta el punto de pensar que podrías recorrerla con los ojos cerrados, se convierte en un espacio extraño que hasta puede resultar peligroso. ¡Es tan importante la luz! Y estamos tan acostumbrados a disfrutar de ella que me temo que muchos de nosotros nos olvidamos de agradecer su presencia. A veces, nuestra vida personal y el mundo en el que nos ha tocado vivir, se ven envueltos por las tinieblas. Unas tinieblas que nada tienen que ver con transformadores, tendido eléctrico, interruptores o bombillas. Unas tinieblas densas que producen dolor y desesperanza. Pero, siempre hay algo que podemos hacer. Alguien dijo en una ocasión esta frase: "Encender una cerilla es mejor que lamentarse de las tinieblas" 23/08/2007 23:43 Comentarios » Ir a formulario |
El alma al aire¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.
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