¡Está arrojando la toalla!

20071007200421-manos1.jpg

¡Cómo me cuesta trasladar al papel mis pensamientos! Hoy he hecho varias tentativas de coger el bolígrafo, pero algo, no sé explicar muy bien qué, me impedía hacerlo.

En realidad sí que lo sé. El final se acerca. Él lo sabe y nosotros también.

¡Tan valiente que ha sido! ¡Tanto como ha luchado! Siempre animoso. Pero desde hace unos cuantos días es como un globo que se va desinflando por momentos. Es consciente de que su cuerpo se agota, de que cualquier esfuerzo, por pequeño que parezca, hace que su respiración se acelere y la fatiga le hace resoplar.

Ya comencé a leer el libro que me regalaron: "Vivir hasta despedirnos". Trata sobre enfermos terminales, sobre la aceptación de su enfermedad por parte de ellos y de la disponibilidad de sus familiares y amigos cercanos para escuchar sus confidencias y sus temores, ante la necesidad de expresar en voz alta toda la angustia acumulada en su interior. Aprovechar cada minuto para hacerle saber que lo amamos, y si eres creyente, compartir con él la esperanza de que la vida no termina aquí.

Desde que comenzó su enfermedad, hará entre nueve y diez años, día a día supliqué a Dios por su salud, esperando el milagro de su curación. Más tarde, pasé al estadio de la aceptación. "Señor, déjamelo cómo está un tiempo más". Puedo ayudarle, besarlo y abrazarlo. Podemos acostarnos con nuestras manos entrelazadas. Puedo escucharle cuando me dice que me quiere, decirle que yo también lo amo…

Un día me tropecé con una conocida que había perdido recientemente a su marido. Al preguntarme por la salud del mío me dijo: Lo tienes vivo, aunque sea en una silla de ruedas. Pide que Dios te lo conserve así. Es tan mala la soledad…

Pero muchas veces no sabemos muy bien lo que pedimos. Últimamente me estoy haciendo a menudo esta pregunta: ¿Por qué me aferro a él a toda costa si sé que cada día que pase su sufrimiento será mayor? Conociendo como conozco los terribles estragos que produce esta cruel enfermedad, y después de haber escuchado recientemente la noticia de que un afectado por la ELA, un hombre de cuarenta y nueve años, únicamente es capaz de menear los párpados… ¡no tengo derecho a querer retenerlo a mi lado! Ahora, cada día que pasa, pienso en la muerte, que debe de andar medio escondida, ya rondando mi casa, y encarándome con ella, le digo: ¡Ven cuanto antes! ¡Llévatelo! Ya ha demostrado con creces su valentía. ¿Qué más puedes pedir?

¡Dios mío, por lo que me quieres, por lo que te quiero, no permitas que él tenga que soportar más sufrimiento!

07/10/2007 20:05

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Howl

Quizá tengas razón, pero seguro que él quiere que sigas luchando (él ya le queda pocas fuerzas). Luchar no singnifica quererle retener a tu lado, sino esfuerzo para resistir en tu quehacer diario. Para subsistir o alcanzar esos o ese objetivo que te has marcado: hacerle Feliz todos los días de mi vida (recuerdas el día 16 de diciembre de hace algunos años). Eso es lo que él quiere, para cuando se rinda. No obstante, es un periodo, también el presente, que demuestra la primavera de vuestro AMOR.

Recuerdo tu escrito del 01 de Noviembre de 2004, también día muy especial, ¿verdad?. Indicabas que tu manera de pensar respecto a cuando fallezcas había cambiado. Me parece muy adecuado lo que comentas. Yo que soy un poco "diferente", les dije a mis familiares: que dejen mi cuerpo en un lugar desierto y no se molesten en enterrarlo, para que la tierra y el cielo sean mi ataúd, la luna y las estrellas mis cirios fúnebres, y toda la creación mi corna de flores. Mis familiares respondieron: pensábamos que querrías incinerarte. A lo que respondí: Eso sería demasiado engorroso; además, ¿por qué privar
de un banquete fúnebre a los buitres
y a los gusanos?.

Naturalmente, esto no me vino de mi sabiduría, pero la he hecho mía; la encontré en "Un minuto para el absurdo".

Sí, puede parecer fuerte pero sin embargo, allí sólo -en mi cuerpo- se encuentra lo que soy o he sido, no quien soy o he sido.

Me gustaría mandarte una fotografía que expresa muy bien lo del día 01-11-2004, y alguna canción que a mí me ayuda a reflexionar. Aunque la fotografía la puedes ver en:
http://www.queciencia.com/2007/10/08/hallan-los-restos-de-los-“enamorados-mas-antiguos-del-mundo”/

Creo ser bastante más joven pero compartimos la pasión por la música.
Te envío dos enlaces, es una muestra de las canciones que yo escucho. Seguro que te gustan las imágenes, evocan muchos sentimientos de los que tú hablas y recuerdan a esas preciosas montañas que tanto nos gustan.
http://www.youtube.com/watch?v=83CjnbBkFbM&mode=related&search=
http://www.youtube.com/watch?v=BOT1B-bdjVA&mode=related&search=
Aunque seamos de años diferentes nos unen muchísimas cosas. Gracias.
Espero que resistas, que nos ayude tu alegría, que nos ayude tu canción "Palabras para Julia"

Fecha: 11/10/2007 17:36.



Autor: Toria

¡Gracias amigo por tus palabras de ánimo!

Fecha: 12/10/2007 19:27.



Autor: joen

ya que estoy metida en casa he ido a tu página para escucharte a través de tus palabras y me has conmovido...Lo estoy viviendo tan de cerca y tan lejos...Gracias por todo lo que nos aportas.No te falta mi oración y mi presencia silenciosa

Fecha: 03/11/2007 20:13.


Añadir un comentario




No será mostrado.








El alma al aire

¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.

Temas

Archivos

Enlaces


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con iCities, 1001 relatos y el I Encuentro Rural de Blogs.]