Un juego de Internet para donar comida

Hace frío. Se están terminando las tardes soleadas que permitían a mi marido salir un ratito con sus contertulios "al rincón de la Moncloa", como ellos mismos suelen llamar en plan jocoso al lugar abrigado contra el cierzo dónde pasan el rato, distrayéndose a medias de sus problemas y de sus males. Ahora, encerrado en casa, el día se le hace más largo y no siempre puede disfrutar de compañía. Pasamos mucho tiempo los dos solos, se distrae viendo la televisión ,que a mí me produce sueño y aburrimiento. Prefiero coger un libro, o encender el ordenador. Per mi hombre no quiere estar solo, quiere tenerme a su lado. Así que traslado mi portátil desde la pequeña habitación en el que suele estar instalado y me siento en el sofá del cuarto de estar, intentando hacerlo funcionar al modo inalámbrico. No siempre resulta fácil, porque mi hijo tiene a menudo el portátil encendido en su dormitorio, intentando bajarse de la Red los archivos que le gustan y mi ordenador se niega a dejarse gobernar. ¡Bien! Parece que lo he conseguido. Ayer descubrí a través de 20minutos.com que hay una página en Internet con el nombre de FreeRice que presenta a los participantes una especie de juego. "Ofrece varias opciones de definiciones para el significado de una palabra, y cada respuesta correcta aporta diez granos de arroz. Forma parte de una campaña de sensibilización de Naciones Unidas. Y a ha financiado suficiente arroz para alimentar a 50.000 personas.
La página ha sido un éxito con más de mil millones de granos de arroz donados en sólo un mes para ayudar a abordar el hambre en el mundo. El día en que se lanzó la campaña, el 7 de octubre, sólo se donaron 830 granos de arroz.
Pero la comunidad de Internet lo adoptó con rapidez, y sólo el 8 de noviembre se donaron 77 millones de granos, el equivalente a más de siete millones de clic correctos."
Ayer entré en la página para poner mi granito de arena. Las palabras están en inglés ¡mira tú! Y como mi nivel de inglés es tan escaso, ( solo lo que recuerdo de mis estudios de bachillerato y de Magisterio, ya tan lejanos en el tiempo) no me era fácil acertar. Tuve que acudir muchas veces al Diccionario que ofrece un Curso de Inglés on-line que descubrí hace tiempo, y aún así mis fallos fueron más de los que hubiera deseado. Me siento orgullosa de haber podido aportar con mucho esfuerzo un poquito más de 900 granos de arroz. Y por supuesto que pienso seguir.
Os animo a participar. ¡Ojalá entre todos pudiésemos terminar con todo el hambre del mundo!










