Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.

01/06/2007

La alegría del perdón

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Ayer leí algo que logró emocionarme profundamente.

No sé qué edad tenéis los que visitáis mi blog. Quizás si sois jóvenes, la guerra del Vietnam os quede demasiado lejos. Pero muchos de los que como yo ya hemos cumplido los sesenta, en aquellos años quedamos fuertemente impactados por una fotografía en la que podían verse en primer plano unos niños corriendo, con el horror reflejado en sus rostros. En la parte central de la misma aparecía una niña de unos nueve años completamente desnuda. Se llamaba Kim Phuc. Un fotógrafo vietnamita captó la imagen en su cámara y a continuación recogió a la niña para llevarla a un hospital de Saigón.

Esa foto, que representaba toda la crueldad, el horror y la sinrazón de la guerra, le valió a Nik Ut el Premio Pulitzer de fotografía en el año 1973.

No volví a saber nada más de aquella niña. No sabía si habría sucumbido a las terribles quemaduras producidas por el napalm o habría logrado sobrevivir. Hasta ayer, que leí parte de una entrevista que le hicieron cuando van a cumplirse los treinta y cinco años de aquel terrible día. "Mis ropas se quemaron - cuenta Kim - y empecé a sentir el calor sobre mi cuerpo… era como si un reguero de gasolina a más de mil grados de temperatura fluyera por debajo de mi piel."

En catorce meses fue sometida a 17 operaciones. "Me desmayaba cada vez que las enfermeras me metían en una pila llena de líquidos contra las quemaduras o me arrancaban la piel muerta para que no se me infectara", asegura.

Cuando llegó a la edad de estudiar quiso hacer medicina, como una manera de devolver a otros la ayuda que ella había recibido. Y aunque encontró dificultades por parte de las autoridades, tras una entrevista con el Primer Ministro, consiguió trasladarse a Cuba en cuya Universidad de La Habana realizó sus estudios.

Cuenta cómo durante muchos años en su corazón no había más que odio hacia aquellos pilotos americanos que habían arrojado las bombas, matando y destruyendo su país

Coincidiendo con el 30º aniversario del bombardeo, tuvo lugar el encuentro de la niña, ya convertida en mujer, y del piloto estadounidense John Plummer."Plummer se acercó a mí llorando y me preguntó si le perdonaba […], le contesté que sí, nos abrazamos y comencé a llorar junto a él. Cuando cambié el odio por el perdón me sentí como en el cielo", exclama Kim

A raíz de esta experiencia, creó una organización internacional que tiene por objeto ayudar a los más de ocho millones de niños que son víctimas de las guerras del mundo. "Si la niña de la foto es capaz de perdonar, os aseguro que cualquiera puede hacerlo", cuenta una Phuc madura y en paz consigo mismo; pues la niña de la foto ya perdonó.

Información sacada de 20minutos.es

01/06/2007 13:53 Autor: elalmaalaire. Enlace permanente. Tema: Retazos No hay comentarios. Comentar.

03/06/2007

Pequeñas tragedias

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- ¡Miau... miau... miauuu...!- grita mamá gata.

- Uno, dos y…. ¡Un gato me falta! ¡Miauuu... miauuu... miauuu...! ¿Dónde estás, gatito travieso?

- ¡Miau... miau... miau...! -suplica el pequeño.

¡Qué golpes de angustia suenan en el pecho del pobre animal.

- ¡Miau... miau... miau...!

- ¿No oyes? ¡Es un gato! Comentan los dueños de ese coche nuevo. ¡Paremos para ver si logramos sacarlo!

¡Rom... rom... rom...! – suena la puerta metálica de una cochera que en este momento está en movimiento.

-¡Miauuu... miauuu... miauuu...! ¡Socorro! ¡Que alguien me ayude!

-Señora, llevamos un gato en el motor del coche. ¿No tendrá usted algo que pueda ayudarnos a cogerlo?

- ¿Servirá este palo de escoba?

- ¡Miauuu... miauuu... miauuu...! ¿Qué va a ser de mí?

- ¡Pobre animalito! Estará asustado. Ni arriba ni abajo es posible verlo.

- ¡Aquí! ¡Aquí está! En un huequecito cerca de la rueda. ¡No puedo cogerlo! ¡Se esconde!

- Pondremos en marcha el motor, a ver si se asusta y escapa.

¡Bruuum! ¡Bruuum! ¡Bruuum! Parecen rugidos de un fiero león.

-¡Socorro! ¡Es el fin! Maulla el pobre gato, encogido en su inútil refugio.

- No podemos demorar la marcha. ¡Lo sentimos mucho! ¡Gracias y adiós, señora!

Y el coche se aleja mientras suenan cada vez más débiles los tristes lamentos felinos.

¡Adiós pequeño! ¡Cuánto hubiese dado por haber podido ponerle un final feliz a tu triste historia!

 

 

03/06/2007 21:21 Autor: elalmaalaire. Enlace permanente. Tema: Retazos No hay comentarios. Comentar.

10/06/2007

Cuidadores, héroes anónimos

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La tarea de cuidador de enfermos es algo muy especial. Con motivo de la próxima puesta en marcha de la Ley de Dependencia, somos muchas las personas que estamos a la expectativa, deseando conocer qué nos ofrece la citada Ley.

Leyendo hoy un artículo sobre la misma, he pinchado en una página web dedicado al tema de los cuidadores, ¿o tal vez debería decir de las cuidadoras?, porque somos las mujeres las que constituimos el tanto por ciento más elevado: esposas, hijas…

Sólo el que haya experimentado en persona esta misión, o los que se encuentren cerca de un enfermo dependiente pueden caer bien en la cuenta de lo que esto implica. No sólo hay que entregarle al enfermo toda tu fuerza física, sino también, y es todavía más importante, todo tu amor. Dejar aparcados muchos de tus deseos y de tus aficiones, porque según va aumentando su grado de dependencia, te absorbe de tal manera que cada vez dispones de menos tiempo para ti misma.

No siempre es fácil salir airosa. Muchas veces, coincidiendo con un bajón físico, la depresión que está siempre al acecho, se cuela dentro de ti y amenaza con minar todas tus energías para conducirte a un pozo oscuro del que parece imposible salir. No es raro que los cuidadores necesitemos ayuda psicológica o psiquiátrica. Pero… ¡es de risa! ( es solo una manera de hablar) Hasta para ir al médico es difícil disponer de tiempo. En mi caso, mis hijos trabajan,  y yo no saco tiempo para desplazarme los sesenta kilómetros que me separan de la ciudad y del profesional que me atiende.  Porque mi marido me necesita a esa hora. ¡Bueno, a esa hora y a todas las demás! Tener ELA y conocer sus irremediables consecuencias le ha producido una especie de pánico que le impide permanecer sólo, ni siquiera un momento. Hace un año, una vez acostado, yo me quedaba un rato dedicada a mis aficiones, entre ellas a teclear en el ordenador y a meterme en mis páginas favoritas de internet. Ahora, la mascarilla que lleva por la noche para facilitarle la respiración le produce una especie de claustrofobia, así que debemos acostarnos a la vez, y a la mañana, si me relajo un poco y se me pegan las sábanas, me llama para que le quite el aparato y lo incorpore en la cama, a la espera de que pueda levantarlo cuanto antes mejor. Así estamos todo el día, juntos, como el cántaro y el asa, a excepción de algún rato que sale en su silla para juntarse cerca de casa con varios conocidos un poco menos estropeados que él, y distraerse con los chascarrillos que cuenta alguno de ellos especialmente gracioso.

Quiero enviar unas palabras de ánimo a todas aquellas personas responsables del cuidado diario de un enfermo dependiente. Estoy segura de que habrá una buena cantidad de ellas que estarán en una situación más difícil que la mía porque muchas son de edad avanzada, con las dificultades que ello implica respecto a su propia salud. Los animo a que expresen sus sentimientos, sus miedos, sus frustraciones y, si les es posible, que sigan esta máxima oriental que leí hace tiempo en algún sitio: "La ausencia de deseos es la mejor vía para la felicidad"

Yo lo intento.

10/06/2007 10:04 Autor: elalmaalaire. Enlace permanente. Tema: Retazos No hay comentarios. Comentar.

18/06/2007

¡Y que todo el mundo se contagie!

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Dando mi cotidiano repaso a las noticias del día en 20minutos.com, he leído una, francamente curiosa. Allá por el año 1994, - y se cita como fuente al periódico inglés The Guardian - un grupo de científicos norteamericanos contó con un presupuesto de 7,5 millones de dólares para tratar de conseguir una bomba muy especial: "La bomba gay."

Pretendían que dicha bomba desprendiera un gas afrodisíaco, con la finalidad de que el enemigo estuviese más pendiente de los atributos físicos de los componentes del ejército atacante que de la amenaza que éstos suponían.

No he podido por menos que reírme bien a gusto. ¿Os imagináis? Miles de hombres abandonando las armas para hacer bueno el dicho aquel de los años 60: "Haz el amor y no la guerra." Espero que el efecto fuese temporal porque si no, ya me diréis vosotros el plan que se les presentaba a las esposas y a las novias de los afectados una vez acabada la guerra.

¡Qué no discurrirán los científicos! ¡Y las cosas que no sabremos!

Voy a escribir una frase que me ha gustado mucho: "Organizad la epidemia del bien y que todo el mundo se contagie." Pertenece a Raoul Follereau, nacido en 1903 en Nevers (Francia) cuya muerte tuvo lugar en París en 1977. Fue un escritor y poeta célebre y su nombre ha quedado vinculado para siempre a la lucha contra la lepra, la pobreza y la marginación.

A ver si esos científicos se exprimen las neuronas para conseguirlo. Pero… me temo que no estén mucho por la labor. Así que, ¡hagámoslo entre todos! Construyamos una hermosa cadena de amor. Encendamos cada uno una pequeña vela, cuya luz vaya pasando de mano en mano hasta que el amor llene y caliente el mundo.

¿Es sólo una utopía? Quizás. Pero es algo tan hermoso que merece la pena luchar por ello.

18/06/2007 23:19 Autor: elalmaalaire. Enlace permanente. Tema: Retazos Hay 1 comentario.

25/06/2007

Así son los hijos

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De cuando en cuando mis amigas me envían archivos. Éste es uno de ellos. Y me ha encantado. No sé a quién pertenecen estas frases, así que no puedo poner el nombre del autor. ¡Me gustaría!

Los hijos son como los navíos. Al mirar un navío en el puerto, imaginamos que está en su lugar más seguro, protegido por una fuerte ancla. Sin embargo, sabemos que está allí reparándose, abasteciéndose y alistándose para ser lanzado al mar cumpliendo con el destino para el cual fue creado, yendo al encuentro de sus propias aventuras y riesgos. Dependiendo de lo que las fuerzas de la Naturaleza le reserven, tendrá que desviar la ruta, trazar otros caminos, buscar otros puertos. Pero retornará fortalecido por el conocimiento adquirido, enriquecido por las diferentes culturas recorridas. Y habrá mucha gente esperando feliz en el puerto.

Así son los hijos. Tienen a sus padres, o sea, el puerto seguro, hasta que se tornan independientes. Pero por más seguridad, protección y manutención que puedan sentir junto a ellos, los hijos nacieron para surcar los mares de la vida, correr sus propios riesgos y vivir sus propias aventuras. Cierto que llevarán consigo los ejemplos y los conocimientos obtenidos a lo largo de los años, pero lo más importante estará en el interior de cada uno: LA CAPACIDAD DE SABER SER FELIZ.

Sabemos que no existe la felicidad inmediata, que no es algo que se guarda en un escondite para ser dada o transmitida a alguien. El lugar más seguro para el navío es el puerto. pero no fue construido  para permanecer allí. Los padres piensan que serán el puerto seguro de los hijos, pero no pueden olvidarse de que deben prepararlos para navegar mar adentro y encontrar su propio lugar, donde se sientan seguros, con la certeza de que ellos también deberán ser otro puerto para sus propios hijos.

Nadie puede trazar el destino de los hijos, pero lo que sí podemos hacer es tomar conciencia y procurar que lleven en su equipaje valores como: la humildad, la solidaridad, la honestidad, la disciplina, la gratitud, la generosidad...

Los hijos nacen de los padres, pero deben convertirse en CIUDADANOS DEL MUNDO. Los padres pueden querer que haya siempre una sonrisa en la cara de sus hijos, pero no pueden sonreír por ellos, pueden desear su felicidad, pero no pueden ser felices por ellos.

LA FELICIDAD CONSISTE EN TENER UN IDEAL PARA BUSCAR Y LA CERTEZA DE ESTAR DANDO PASOS FIRMES EN EL CAMINO DE ESE LOGRO.

Los padres no deben seguir los pasos de los hijos, y los hijos nunca deben descansar en los pasos que los padres alcanzan. Deben seguir desde el puerto a donde sus padres llegaron, y, como los navíos, partir en busca de sus propias conquistas y aventuras. Para ello requieren ser preparados y amados, con la certeza de que:

"QUIEN AMA EDUCA"

¡Cuán difícil es soltar las amarras y dejar partir el barco…! Sin embargo, el regalo de amor más grande que puede dar un padre a su hijo es la autonomía.

 

25/06/2007 16:57 Autor: elalmaalaire. Enlace permanente. Tema: Pensamientos propios y ajenos No hay comentarios. Comentar.

30/06/2007

¡¡¡Chapó!!!

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Se aproxima el tiempo de cambiar de residencia. ¡Ah! Ese pequeño pueblo de aire limpio en dónde por las mañanas es tan fácil escuchar el silencio, en el que el atardecer  se llena de golondrinas bulliciosas surcando los invisibles caminos del cielo. Allí donde es posible dejar aparcado el calor con el sencillo movimiento de atravesar la puerta abierta de la vieja casa para encontrarte con la frescura del patio. Ahora, quedan los preparativos. Mis hijos se burlan de mí preguntándome si tengo planes de cambiar definitivamente de domicilio. Pero… hacen falta tantas cosas. No me dejaré mi cámara fotográfica, ni la radio, ni el ordenador, ni unos cuantos libros, ni mi bloc con su correspondiente lapicero para atrapar algún pensamiento fugaz. Me subiré las dos macetas del cuarto de estar para librarlas de una muerte segura. Y las cartas. Todas las noches después de cenar, mi marido y yo nos echamos nuestras buenas partiditas de rabino, en vez de ver esos programas de televisión repletos de publicidad que "terminan a la una o a la otra."

¡Y, por supuesto, me subiré mi calendario de taco! Cada día que pasa le tengo más aprecio. La próxima Navidad, pediré a mi hermana que de nuevo lo encargue para mí a los Reyes Magos. Resulta para mí un excelente material de reflexión. Hay en él muchas cosas que no tienen desperdicio.

¡Ahí va una de ellas!

 

Día 19 de Junio

CRECER

"Imposible atravesar la vida sin que el trabajo salga mal hecho, sin que una amistad cause decepción, sin padecer algún quebranto de salud, sin que un amor nos abandone, sin que nadie de la familia fallezca, sin equivocarse en un negocio. Ese es el costo de vivir. Sin embargo, lo importante no es lo que suceda, sino cómo se reacciona. Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de la voluntad, ni pérdida de fe. Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla. Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo. Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir. Uno crece cuando se enfrenta al invierno aunque pierda las hojas. Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo. Uno crece cuando es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse con residuos de flores… y de encenderse con residuos de amor. Uno crece dándole a la vida más de lo que se recibe.

 

¡¡¡Chapó!!!

 





El alma al aire

¡Bienvenid@! Me siento muy feliz de que estés en mi blog.

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