Lujo y miseria

Sudán es el país más grande de África, situado al noreste del continente. En el año 1956 obtuvo su independencia de Gran Bretaña. Los años 1.955 y 1983 fueron los años de comienzo de las dos guerras civiles padecidas por los sudaneses. Las primeras elecciones se celebraron en abril de 1.965, pero Sudán tuvo una serie de gobiernos que fueron incapaces de aceptar una constitución permanente o solucionar los distintos problemas. Muchos de los conflictos étnicos nacen entre los habitantes del norte (árabes musulmanes que representan el 93% de los habitantes del Sudán) y los del sur (africanos cristianos y animistas, el 7%), y son causados también por un fuerte desequilibrio económico entre las distintas regiones, ya que durante el régimen colonial británico, la atención se centró en la colonia del norte. La insatisfacción terminó en un segundo golpe militar el 25 de mayo de 1969. El líder del golpe, el musulmán Coronel Gaafar Muhammad Nimeiri, se convirtió en primer ministro, y el nuevo régimen abolió el parlamento e ilegalizó todos los partidos políticos. Siguieron muchos años de conflictos militares entre el gobierno sudanés, que estaba de parte de los árabes musulmanes del norte, contra los no musulmanes en el sur. Dicho conflicto duró diecisiete años desde 1.955, hasta que en 1.972 se firmó el Acuerdo de Addis Abeba que puso fin a la guerra civil entre el norte y el sur y permitió cierto grado de autonomía. Dicho acuerdo supuso un lapso de diez años en la guerra civil. En septiembre de 1.983, el entonces presidente Jaffer Nimeiri, creó un estado federal que incluía los tres estados federales del Sur de Sudán. Pero más tarde introdujo la ley de la sharia y disolvió los tres estados federales del sur, lo que provocó la Segunda Guerra Civil Sudanesa. Debido a la escasez de combustible y pan, una insurgencia creciente en el sur, la sequía y la hambruna, se produjo entre 1.984 y 1.985 otro golpe militar dirigido por el General Suwar al Dahab, que restauró un gobierno civil. Sin embargo la guerra civil se intensificó y la economía continuaba deteriorándose. En 1.989 el General Omar el Bashir se convirtió en presidente y jefe de estado, primer ministro y jefe de las fuerzas armadas. La guerra desplazó a varios millones de habitantes del sur. Algunos huyeron hacia las ciudades del sur como Juba, otros migraron hacia el norte a ciudades como Jartum, e inclusive a otros países vecinos. Desde 2003 en la región de Darfur, con una extensión similar a la de Francia, se lleva a cabo un exterminio de la población negra por parte de los yanyauid, un grupo de milicianos formados por miembros de las tribus de los Abbala (criadores de camellos de etnia árabe). El gobierno sudanés, aunque públicamente ha negado su apoyo a los yanyauid, les ha proporcionado armas y asistencia, y ha participado junto con ellos en varios ataques contra varios pueblos del Sur No existe acuerdo en cuanto al número de muertes producidas por el conflicto. Generalmente se da por válida la cifra de 400.000 víctimas. Se cree que más de dos millones de personas se han visto desplazadas de sus hogares a causa del conflicto que ha sido descrito como un genocidio por los medios de comunicación internacionales, por las ONGS y por el gobierno de Estados Unidos. En Julio del pasado año la ONU decidió el envío de 26.000 soldados a Darfur. No hace mucho, la firma francesa Louis Vuitton, presentó una demanda contra una ONG que ha lanzado una campaña para recaudar fondos para las víctimas de este horrible conflicto. En esta campaña puede verse la imagen de un niño desnutrido de raza negra, que lleva un bolso en uno de sus brazos, mientras con el otro sujeta contra su pecho a un pequeño chihuahua, recordándonos a cualquiera de las famosas millonarias que podemos ver en las numerosas revistas, o en los programas del corazón de las distintas cadenas de televisión. La famosa firma de bolsos, que el pasado año fabricó el bolso más caro del mundo, con un valor de 30.000 euros, piensa que puede resultar perjudicada por la imagen. Yo quiero felicitar a la ONG Divest for Darfur y espero que salga victoriosa de la demanda. Hace falta gente capaz de hacernos despertar a la realidad. Y la realidad es ésta: Mientras la mayoría de los habitantes del primer mundo vivimos con todas nuestras necesidades cubiertas, y otros muchos, viven en la abundancia, mostrándonos sin ningún pudor sus vidas de lujo y despilfarro, hay otra gran parte del mundo, ¿o debería llamarle infierno?, en la que su habitantes sufren los terribles desastres de la guerra, la muerte, el hambre, la miseria, el dolor… Y no vale decir que nosotros no podemos hacer nada. ¡Todos podemos poner nuestro grano de arena! Pero resulta más cómodo volver la cabeza y mirar hacia otro lado…










