La necesidad agudiza el ingenio

Un campesino chino que había emigrado en busca de trabajo a Tieling, ciudad situada en la provincia nororiental de Liaoning ha sido condenado a permanecer 10 días en la cárcel. La causa de esta condena ha sido que el pobre hombre, apellidado Li, se encontraba enfermo, pero por no tener dinero no podía acceder a los servicios del hospital, ya que China no tiene implantada la Seguridad Social gratuita, y entonces tuvo la "feliz idea" de decir que estaba contagiado de la gripe A, esa gripe que últimamente está trayendo de calle a los servicios de sanidad de todos los países del mundo. Se había enterado de la existencia de esta enfermedad a través de la televisión, así que debió decirse a sí mismo, tate, ésta es una buena idea para salir del apuro. Efectivamente, así pudo ingresar en el centro hospitalario. Pero, al percatarse las autoridades de que lo que el tal Li tenía era en realidad una simple gripe normal y corriente, lo castigaron por mentir sobre una situación epidémica grave. Supongo que estará encantado de haber podido curar su gripe gratis, aunque haya sido a costa de tener que estar encerrado diez días en prisión, donde, supongo, también comerá sin tener que pagar por ello.
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