Dos pájaros de cuenta

Leo Gao y Cara Young, una pareja de Nueva Zelanda, el pasado 5 de mayo acudieron a una sucursal del banco Westpac con la idea de pedir un préstamo de 4.400 euros para cubrir una deuda que habían contraído. No se sabe muy bien el cómo ni el porqué, pero resulta que alguno de los empleados que los atendieron cometió un grave error. Así que, como por arte de magia, los 4.400 euros prestados se convirtieron en 4.4 millones de euros. ¡Un buen pellizco! ¿Acudieron al banco los susodichos, al percatarse del error, para restituir el dinero que se les había ingresado de forma equivocada? ¡Qué va! ¿Para qué seguir trabajando cuando podemos dedicarnos a la buena vida? ¡No hay nada como una playa paradisíaca perdida en cualquier rincón del mundo…! – debieron de pensar. Así que, dos días después, cerraron la gasolinera que regentaban en un pequeño pueblo llamado Rotorua y a continuación desaparecieron. Se cree que han abandonado el país y que se encuentran en China. ¡Qué agudos ellos! No quisieron desperdiciar el premio de lotería que les había tocado de forma inesperada. Se ve que la honradez no puede contarse entre sus virtudes preferidas. ¡Espero que pillen pronto y den su merecido a estos dos amigos de lo ajeno!
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