Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2009.
Con los pelos de punta

Así estoy, después de haber leído el artículo que dedica la revista XL Semanal al tema de los albinos. Si la condición de albino en nuestros países de Europa imagino que no conllevará mucho más que la necesidad de tomar unas mayores medidas de protección contra los efectos nocivos del sol y el ser mirado con cierta curiosidad por las personas que lo contemplan, no sucede así en los países de Africa, donde el hecho de nacer albino supone la mayor de las maldiciones. En Tanzania, Burundi y Malí, muchos de ellos han sido secuestrados y asesinados. En Camerún, un número considerable de ellos ha sido estrangulado o asfixiado por sus propios padres en el momento de nacer para evitarles escarnio y sufrimientos. Para muchos pueblos africanos, las personas albinas son gafes y se les considera culpables de toda clase de males e infortunios. Por el contrario, un albino muerto atrae todo tipo de suerte y de riqueza. Los descuartizan, beben su sangre, hacen con sus huesos toda clase de amuletos que los brujos consideran curativos… ¡Un horror! No hará más de mes y medio llegó a España en una patera Moszy, un joven negro albino de 18 años, huyendo de su país por el temor a ser sacrificado. El Comité Español de Ayuda al Refugiado trabaja para evitar su repatriación. Antes del mes de junio el Gobierno español tiene que decidir sobre su petición. Yo espero, y estoy segura de que al igual que yo muchos otros miles de ciudadanos españoles, no quedar defraudados. Y que Moszy, que llegó a España con graves quemaduras y que padece un alto grado de miopía, pueda disfrutar de tranquilidad durante el tiempo que le falta para cumplir los 30 años, edad en la que se cifra su esperanza de vida. Debido a la falta de melanina, la sustancia que protege nuestro cuerpo contra los rayos perniciosos del sol, es muy probable que su muerte se produzca como consecuencia de un cáncer de piel, enfermedad que le acecha desde su nacimiento y por sus condiciones de vida hasta hoy. ¡Que tengas suerte, mejor, que te hagan justicia Moszy! Y que llegue cuanto antes el día en que desaparezca la ignorancia, esa ignorancia capaz de causar semejantes crímenes en nuestra Tierra.
"Humillarse ante Dios"

Al hacer mi repaso diario de la actualidad a través de los medios on-line he leído en 20Minutos.es este sorprendente titular: "El socialista Patxi López tomará posesión del cargo sin humillarse ante Dios"
- ¡Caramba! - me he dicho a mí misma. Y no porque me parezca mal la decisión del recién nombrado lehendakari. Si él no es creyente, me parece muy bien que sea coherente con su manera de pensar. Sin duda es más honrada esa actitud que la de aquellos que habiendo puesto a Dios por testigo de que realizarán su tarea con justicia, lealtad, honradez… en las tomas de posesión de sus puestos oficiales, al día siguiente se olvidan de ello y sólo miran por sus propios bolsillos, como pasa más frecuentemente de lo que fuera menester.
Lo que realmente me ha llamado la atención es esa frase de la fórmula tradicional vasca utilizada para este evento desde el año 1936, sobre la que quiero hacer una corta reflexión, desde el respeto.
"Ante Dios humillado, en pie sobre la tierra vasca, en recuerdo de los antepasados, bajo el árbol de Guernica, ante vosotros, representantes del pueblo, juro desempeñar fielmente mi cargo"
Quizás haya que mirarla desde la perspectiva de los años transcurridos, pero desde mi óptica de creyente he de decir que creo en un Dios Padre, un Dios que quiere hijos, no esclavos, y que entabla con cada uno de nosotros una relación de amor, no de humillación y vasallaje.
El peligroso juego del todo vale

Nos hallamos inmersos en una sociedad aquejada de una preocupante pérdida de valores. Nada parece merecer suficiente respeto si lo que hay en el otro lado de la balanza es el beneficio económico. Está de moda el juego del todo vale, así lo confirman a menudo las noticias que nos llegan a través de los medios de comunicación. El último ejemplo de esto lo tenemos hoy mismo. Un bar de Almería, para anunciar el precio de sus copas, ha tenido la "feliz" idea de colocar en un anuncio la fotografía de una niña y de un niño en ropa interior. La niña, ahuecándose la braguita, muestra al niño sus partes íntimas, a la vez que en un globo sobre su cabeza puede leerse esta frase: "Mira, con esto es con lo que voy a controlar tu vida". Me digo a mí misma que la cabeza pensante (por decirlo de alguna manera) del anuncio tiene que ser harto retorcida. El P.S.O.E almeriense, según información de 20Minutos.es, denunció la situación ante la Junta y la Subdelegación del Gobierno, y pidió la apertura de una investigación y la retirada de los 2.000 carteles que se han colocado en distintos puntos de la ciudad, entre ellos las zonas de tránsito a institutos. Podría infringir la Ley de Menores y las normativas sobre publicidad. Recurre al sexo de forma injustificada para aumentar la venta de consumiciones mediante un cartel que "abunda en el uso sexista del lenguaje" y lanza el mensaje del "sexo como poder". Según mi humilde entender hubiese sido deseable que a todo lo dicho oficialmente se hubiese añadido esto: Que la infancia, que a la vez es nuestro futuro, debe ser considerada sagrada, un bien precioso que todos estamos obligados a defender y a respetar, y que los que no lo hacen, como en el caso que nos ocupa, no pueden llamarse personas aunque su aspecto físico pueda querer hacernos creer que lo son.
Se me ha puesto la carne de gallina

Eso me ha ocurrido al enterarme de la noticia de que una joven mallorquina de 25 años ha sido la única acertante del sorteo de la lotería de Euromillones del pasado viernes, y que ha ganado un premio de 126 millones de euros, el mayor premio hasta la fecha en Europa. Estaba con gripe y no se enteró de la noticia hasta principios de semana. Hasta dice que había ido a trabajar el lunes, sin estar totalmente recuperada, por miedo a perder su empleo.
-Pues nada, maja. Supongo que a estas alturas ya habrás perdido todos tus miedos a quedarte sin curro.
Intento meterme en su pellejo e imaginar cuáles serán sus pensamientos, su desconcierto, su alegría, sus ilusiones, sus miedos…
¿Miedos? Sí eso he dicho. Ella no lo sé, pero yo, sí lo sentiría. Es un cambio tan enorme, tan difícil de digerir, al menos en sus comienzos, que podría compararse con un enorme terremoto que hubiese sacudido de repente toda tu vida.
¡Se acabaron los agobios económicos! Pero… en cierto modo comienza un nuevo tiempo con nuevas preocupaciones. ¿Qué hacer con todo ese dinero? ¿Me engañarán en las futuras inversiones?
Ahora aparecerán un buen número de nuevos "amigos" a la espera de alcanzar aunque sea un minúsculo pedazo del pastel.
¿Qué tal andamos de generosidad? ¡Habrá que compartir con la familia próxima, y tal vez espere también algún pellizco la que no es tan próxima! La gente es muy susceptible y dada a hacer comparaciones… Que si a ti te ha dado más que a mí… ¡Pues yo no sé por qué! Tal vez hasta dé lugar a reproches, a enemistades y al distanciamiento de aquellos que se creen "perjudicados".
Y luego están los vecinos y conocidos. Y las buenas causas. Y los pobres de solemnidad que habitan en el mundo entero y que te miran en silencio…
Y la preocupación por la posible visita de los amigos de lo ajeno o el temor a un posible secuestro para hacerse con un jugoso rescate...
Eso, si de principio no te ha dado ya un infarto causado por la impresión al conocer la noticia.
Alguien al leer esto pensaría que se trata de pura y simple envidia, pero no lo es. Alguna vez he comprado un boleto de esta lotería y siempre me perseguían estos pensamientos.
Ahora, mi hijo pequeño me echa todas las semanas un boleto de la Primitiva. Por si acaso… Yo, por mis años, no tengo ya grandes proyectos, pero por mis hijos, si me tocara un pellizquito, no vendría mal.
Eso me ha ocurrido al enterarme de la noticia de que una joven mallorquina de 25 años ha sido la única acertante del sorteo de la lotería de Euromillones del pasado viernes, y que ha ganado un premio de 126 millones de euros, el mayor premio hasta la fecha en Europa. Estaba con gripe y no se enteró de la noticia hasta principios de semana. Hasta dice que había ido a trabajar el lunes, sin estar totalmente recuperada, por miedo a perder su empleo.
-Pues nada, maja. Supongo que a estas alturas ya habrás perdido todos tus miedos a quedarte sin curro.
Intento meterme en su pellejo e imaginar cuáles serán sus pensamientos, su desconcierto, su alegría, sus ilusiones, sus miedos…
¿Miedos? Sí eso he dicho. Ella no lo sé, pero yo, sí lo sentiría. Es un cambio tan enorme, tan difícil de digerir, al menos en sus comienzos, que podría compararse con un enorme terremoto que hubiese sacudido de repente toda tu vida.
¡Se acabaron los agobios económicos! Pero… en cierto modo comienza un nuevo tiempo con nuevas preocupaciones. ¿Qué hacer con todo ese dinero? ¿Me engañarán en las futuras inversiones?
Ahora aparecerán un buen número de nuevos "amigos" a la espera de alcanzar aunque sea un minúsculo pedazo del pastel.
¿Qué tal andamos de generosidad? ¡Habrá que compartir con la familia próxima, y tal vez espere también algún pellizco la que no es tan próxima! La gente es muy susceptible y dada a hacer comparaciones… Que si a ti te ha dado más que a mí… ¡Pues yo no sé por qué! Tal vez hasta dé lugar a reproches, a enemistades y al distanciamiento de aquellos que se creen "perjudicados".
Y luego están los vecinos y conocidos. Y las buenas causas. Y los pobres de solemnidad que habitan en el mundo entero y que te miran en silencio…
Y la preocupación por la posible visita de los amigos de lo ajeno o el temor a un posible secuestro para hacerse con un jugoso rescate...
Eso, si de principio no te ha dado ya un infarto causado por la impresión al conocer la noticia.
Alguien al leer esto pensaría que se trata de pura y simple envidia, pero no lo es. Alguna vez he comprado un boleto de esta lotería y siempre me perseguían estos pensamientos.
Ahora, mi hijo pequeño me echa todas las semanas un boleto de la Primitiva. Por si acaso… Yo, por mis años, no tengo ya grandes proyectos, pero por mis hijos, si me tocara un pellizquito, no vendría mal.
Las buenas noticias

Cada día, ya abras el periódico, enciendas el ordenador, escuches la radio o veas la televisión, lo normal es enterarte de malas noticias: guerras, catástrofes naturales, accidentes mortales, asesinatos, robos, violencia de género, hambre, sida, gripe… Da la impresión de que vivimos en un mundo en el que todo es malo, tanto, que a veces una se levanta por la mañana preguntándose un poco asustada: ¿me tocará hoy a mí? Es cierto. La vida es dura y el que intente convencerse a sí mismo de que la vida es de color de rosa se equivoca. Pero, por suerte, no todo es malo. Hay muchas cosas buenas. Hay muchas personas desprendidas que actúan con el corazón en la mano y que la mayor parte de las veces pasan desapercibidas. Parece ser que esa clase de noticias interesa menos a los medios de comunicación y por eso no se publican. O quizás sea porque las mismas personas que hacen el bien prefieren no airear sus buenas obras por aquello de "Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha…" Gracias a Dios hay mucha buena gente en el mundo, aunque haga menos ruido que la mala. Esta reflexión viene a cuento de una noticia que he leído hoy en un medio de prensa. "Un mecánico de 56 años residente en el municipio de Arrecife, en la isla de Lanzarote, que tiene dos pisos vacíos, en un acto de generosidad que lo honra, los ha ofrecido para que sean ocupados de forma gratuita por dos familias necesitadas. Sólo pide a los ocupantes que se los cuiden bien y al ayuntamiento de la localidad que corra con los gastos de luz y agua". Ni que decir tiene que los afortunados casi no pueden creerse que esto les haya podido ocurrir a ellos que estaban pasando por una situación económica muy apurada. No muchos, y me incluyo a mi misma, hubiésemos sido capaces de hacer un acto semejante. Y por eso hoy, a ese hombre generoso del que ni siquiera conozco su nombre, yo quiero decirle: ¡Chapó!
La necesidad agudiza el ingenio

Un campesino chino que había emigrado en busca de trabajo a Tieling, ciudad situada en la provincia nororiental de Liaoning ha sido condenado a permanecer 10 días en la cárcel. La causa de esta condena ha sido que el pobre hombre, apellidado Li, se encontraba enfermo, pero por no tener dinero no podía acceder a los servicios del hospital, ya que China no tiene implantada la Seguridad Social gratuita, y entonces tuvo la "feliz idea" de decir que estaba contagiado de la gripe A, esa gripe que últimamente está trayendo de calle a los servicios de sanidad de todos los países del mundo. Se había enterado de la existencia de esta enfermedad a través de la televisión, así que debió decirse a sí mismo, tate, ésta es una buena idea para salir del apuro. Efectivamente, así pudo ingresar en el centro hospitalario. Pero, al percatarse las autoridades de que lo que el tal Li tenía era en realidad una simple gripe normal y corriente, lo castigaron por mentir sobre una situación epidémica grave. Supongo que estará encantado de haber podido curar su gripe gratis, aunque haya sido a costa de tener que estar encerrado diez días en prisión, donde, supongo, también comerá sin tener que pagar por ello.
¡Huy!¿Qué es esto?

Hoy el buscador Google nos guardaba una sorpresa en su página principal. ¿A qué animal pertenecerá ese esqueleto? - me he preguntado con curiosidad. He pinchado en la imagen y la pequeña mano me ha dado esta explicación: Scientists unveil fossil of Darwinius massillae… Por desgracia mi nivel de inglés no es demasiado alto, pero ya veo que la noticia trata de un fósil. Parece ser algo importante ya que lo relacionan con la teoría de la evolución defendida por Darwin. Seguiré buscando. Veré lo que encuentro. ¡Uf! Las páginas están en inglés. Nada que hacer por este camino. Y al fin entre las noticias de 20minutos.es he encontrado la información. "Un equipo de científicos ha presentado al mundo el esqueleto fosilizado de un mono con rasgos parecidos al de los actuales lémures de 47 millones de años de antigüedad que podría ser el eslabón perdido de la evolución humana. El fósil, al que han llamado Ida, ha sido presentado en Nueva York." Según ha expresado el investigador Sir David Attenborough al canal de televisión Sky News, Darwin "se habría emocionado" de haber visto el fósil porque expresa lo que el ser humano es y de dónde procede. Lo siento por esa pandilla de "creacionistas" que se empeñan en convencernos de que Dios se entretuvo en crear, de uno en uno y tal cual, a cada uno de los seres vivos. Se sentirán mal al ver cómo su teoría se desmorona. Aunque me temo que seguirán en sus trece a pesar de la aparición de la mona Ida y de las conclusiones a las que se puedan llegar a través de este acontecimiento. Por lo demás he de manifestar que personalmente el saber que el hombre desciende del mono nunca me ha quitado el sueño.
Dos pájaros de cuenta

Leo Gao y Cara Young, una pareja de Nueva Zelanda, el pasado 5 de mayo acudieron a una sucursal del banco Westpac con la idea de pedir un préstamo de 4.400 euros para cubrir una deuda que habían contraído. No se sabe muy bien el cómo ni el porqué, pero resulta que alguno de los empleados que los atendieron cometió un grave error. Así que, como por arte de magia, los 4.400 euros prestados se convirtieron en 4.4 millones de euros. ¡Un buen pellizco! ¿Acudieron al banco los susodichos, al percatarse del error, para restituir el dinero que se les había ingresado de forma equivocada? ¡Qué va! ¿Para qué seguir trabajando cuando podemos dedicarnos a la buena vida? ¡No hay nada como una playa paradisíaca perdida en cualquier rincón del mundo…! – debieron de pensar. Así que, dos días después, cerraron la gasolinera que regentaban en un pequeño pueblo llamado Rotorua y a continuación desaparecieron. Se cree que han abandonado el país y que se encuentran en China. ¡Qué agudos ellos! No quisieron desperdiciar el premio de lotería que les había tocado de forma inesperada. Se ve que la honradez no puede contarse entre sus virtudes preferidas. ¡Espero que pillen pronto y den su merecido a estos dos amigos de lo ajeno!
¿Cuándo te vas a morir?

A diferencia de hace unos años, cuando todavía estaba en activo, ahora dispongo de mucho tiempo libre, (a veces me parece que hasta de demasiado, y entonces noto algo de inquietud por ello, como sí en mis horas hubiese una especie de vacío que no sé cómo llenar). Entonces, cuando no tengo tareas concretas que realizar, leo, escucho música, hago crucigramas o sudokus, entro en internet… Me gusta enterarme de las noticias a través de distintos periódicos digitales porque así puedo sacar mis propias conclusiones sobre los temas de actualidad, por aquello de que "cada cual arrima el ascua a su sardina" lo que puede aplicarse también a los medios de comunicación. Hoy, repasando El País.com, he llegado a la parte final de la portada donde se puede ver un apartado de publicidad de Google. Entre otras cosas me he encontrado con esta pregunta: ¿Cuándo te vas a morir? Un tema peliagudo, la verdad. Mientras eres joven apenas te planteas la cuestión, pero llega un momento en la vida en el que no puedes esquivar esa y otras preguntas sobre tu propio final. ¿Sería bueno saber el momento exacto de la muerte? Yo personalmente prefiero no saberlo, pero esta mañana, mientras me muevo entre el aburrimiento y la curiosidad, he entrado en esta especie de juego y he pinchado en la citada página. Sobre un fondo oscuro en el que destacan unas cruces de cementerio, así como la imagen de la Señora de la Guadaña y una lápida funeraria, te invitan a realizar un test después de rellenar tu nombre tu apellido, la fecha de tu nacimiento y el sexo. Una vez tecleados estos datos (confieso que por simple precaución los he falseado) aparecen grabados en la lápida tu nombre y apellido, lo cual la verdad, da uuun pocooo de repeluuús. Después, al pinchar en el apartado Responder al test, en la lápida, en un movimiento constante, van desgranándose los años de mayor a menor hasta llegar a la fecha de tu nacimiento. Deprisa, deprisa… Bien mirado, como la vida misma. Entonces hay que contestar a una serie de preguntas tales como: ¿Cuál es tu peso y altura? ¿Con qué frecuencia haces ejercicio físico? ¿Cómo andas de estrés? ¿Fumas? ¿Bebes? ¿Hay en tu familia antecedentes cardíacos? … Y así hasta 10. Al terminar de contestar las preguntas, cuando se supone que va a aparecer el año misterioso, resulta que no, que entonces te piden el número del teléfono móvil y el nombre de la compañía a la que pertenece. Y en un recuadro aparece la palabra Enviar. -¡Ah! Éste es el truco del almendruco- me digo-. Estos avispados quieren hacerse con mis datos. Pues va a ser que no. Así que me he quedado sin saber el año de mi muerte. Casi es mejor así. ¿Cómo vivir con esa zozobra de ver que se acerca el año fijado sin poder hacer nada por evitarlo? Puede que de solo pensarlo te dé el infarto de verdad. Así que he pensado que es mejor no saber nada. Cuando haya de llegar llegará.
Final feliz

Hay en la vida tantas historias desgraciadas… Tantos muertos por causa de la guerra o del hambre, tantos accidentes mortales, enfermedades incurables, matrimonios rotos, víctimas de malos tratos, etc… que cuando nos encontramos con una historia con final feliz nuestro corazón se esponja. Creo que la humanidad entera está deseosa de paz y de buenas noticias en este pobre mundo en el que nos ha tocado vivir. Una de estas noticias con final feliz tuvo lugar ayer mismo en Zaragoza. Luis Miguel Rodríguez, un camarero de 24 años que se encontraba en paro, y que llevaba cerca de tres meses viviendo en un recodo de la calle Mariano Lasala, sin más amparo que un colchón y unas mantas, unos libros y unas pequeñas ayudas económicas de la gente de alrededor, a partir de que su situación saliera a la luz a través del Heraldo de Aragón ha encontrado trabajo en un restaurante de la comarca de Valdejalón. Los propietarios leyeron la noticia y se desplazaron a Zaragoza para hablar con él y ofrecerle un trabajo. Luis Miguel confiesa que ha vivido una experiencia muy dura, que le ha hecho aprender mucho y que quiere aprovechar la oportunidad que se le brinda para empezar una nueva vida. ¡Suerte Luis Miguel! La misma que le deseo a Gabriel Sánchez, residente también en Zaragoza. Se trata de un visitador médico en paro de 52 años, que se lamenta de que su edad, al igual que a otros miles de personas, le impide encontrar trabajo - porque las empresas tienen muchos jóvenes entre los que elegir, ofreciéndoles además salarios más bajos. Esta exclusión del mercado laboral les priva del derecho a una jubilación digna, después de estar toda la vida trabajando y cotizando. ¿Qué podríamos hacer aparte de lamentarnos? Necesitamos urgentemente políticos con la sensibilidad suficiente para, desde sus cómodos cargos, dar una solución digna a estas situaciones injustas. ¿Dónde estarán?
¡Ojalá no se entere nunca!

Me refiero al bebé que nacerá aproximadamente dentro de dos meses. El hijo de una adolescente estadounidense de 17 años, embarazada de siete meses, que después de una fuerte discusión con su novio tuvo la nefasta idea de pagar 150 dólares a un joven de su pueblo, en el estado de Utah, para que le diera una paliza y así abortar. Dice la noticia que el tal Harrison, que se enfrenta ahora a 15 años de cárcel por intento de homicidio, llevó a la chica a su domicilio en la medianoche del 20 de mayo y le propinó una paliza que le provocó varias magulladuras en el estómago y un mordisco en el cuello. La joven, que reside en la localidad de Naples, a tres horas de Salt Lake City, ha sido acusada por las autoridades de un presunto "delito grave por incitar a cometer un homicidio" tras comparecer ayer ante un juzgado de menores. ¡Ojalá nazcas sano, pequeño! ¡Ojalá encuentres un hogar en el que seas querido como te mereces! ¡Ojalá no te enteres nunca de lo que esa joven a la que no me atrevo a designar con la palabra "madre" intentó hacer contigo mientras te tenía en su vientre, ese vientre que se supone ha de ser un refugio cálido y seguro para el bebé mientras se abre paso hacia la vida.








