Blogia
El alma al aire

La tormenta

El cielo se pone muy oscuro, hasta que no queda ni un solo pedazo azul. Las nubes se amontonan y se aprietan como las ovejas entrando por la puerta del corral. Se levanta un viento muy fuerte y…¡zas!, de repente el suelo y las paredes de las casas se vuelven amarillos por la luz del relámpago. Me asusto y me tapo los oídos para no escuchar el trueno. ¡Otro relámpago, otro trueno! ¡Y otro! ¡Y otro más! Cada vez más fuertes. Empiezan a caer unas gotas muy gordas que golpean el suelo, las piedras, los tejados, y hacen: ¡tas, tas, tas! Huele bien a tierra mojada.
-¡Andreaaa! ¡Andreaaa!
Es madre que me llama. No corro mucho. Cuando hay tormenta no es bueno correr porque puede acudirte un rayo y te mata. Madre ya ha recogido las gallinas. El Daniel sube corriendo de la plaza. La María está dentro del portal, muy asustada. ¡Brooom! ¡Brooom! ¡Brooom!, hacen los truenos. Madre cierra la puerta y quita los plomos del contador de la luz. También la ventana está cerrada, así que, tropezando en la oscuridad entramos en la alcoba.. Nos metemos todos juntos en la cama, muy apretados, y escondemos la cabeza bajo las sábanas.
- Madre, ¿dónde se meterá padre?- pregunto.
- No lo sé, hija. Donde pueda. ¡Vamos a rezar!
- Santa Bárbara bendita, que en el cielo estás escrita, con papel y agua bendita, y en el árbol de la cruz, páter nóster, amén Jesús.
Y rezamos el padrenuestro y el gloria.
- San Bartolomé madrugo antes que el gallo cantara, se encontró con Jesucristo. ¿Dónde vas Bartolomé?
¡Brooom! ¡Brooom! ¡Brooom!
- ¡Madre, tengo miedo!- dice la María que es la más miedica.
Parece que el tejado se está viniendo abajo con la lluvia y los truenos.
- … a recibir un don que no lo recibe ningún varón. En la casa que recen tres veces esto no caerá rayo ni centella ni morirá mujer de parto, ni niño de espanto. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo- reza madre.
Hay que rezarlo tres veces para que no nos pase nada. ¡Que nos dé tiempo! ¡Que nos dé tiempo! Siento mucho calor. Estoy sudando bajo las sábanas.
- … se en…con…tró con Jeee…suuu criiis…tooo.
- ¡Vamos niños, despertad! ¡Arriba! ¡Ya ha pasado la tormenta!
Salimos de la cama empapados de sudor. Madre abre la puerta de la calle. El agua ha lavado la cara a los tejados, y las tejas están rojas como el pimentón. Un reguero de agua turbia corre calle abajo y en algunos hoyos hay burbujas de espuma blanca. Jugamos a hacer navegar barcos de papel y hacemos balsas, poniendo muros de tierra para contener el agua. Las hierbas tienen un verde distinto, más limpio. A lo lejos, en el cielo, luce el arcoiris: rojo, anaranjado, amarillo… Me gustaría ir corriendo hasta allí y poder tocarlo. ¡Es tan bonito…! Brilla el último relámpago y se escucha a lo lejos el retumbar del trueno.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

_Mary_ -

¡¡Toria!!
Después de la tormenta llega la calma y es la que aprovechábamos todos los chicos del vecindario para salir a chapotear y conducir lo barcos de papel que habíamos hecho durante los momentos críticos de la tormenta y descargas eléctricas.
Me hiciste recordar momentos de una niñez ya lejana.
Saludos desde México.
http://blogia.com/_mary_
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres